1. El villerito 4: el Señor


    Fecha: 22/08/2021, Categorías: Gays Autor: juanitocaminador, Fuente: SexoSinTabues

    ... morder la colcha y el dolor comenzó a desaparecer. El tipo comenzó a moverse más rápido y más largo. Yo sabía que los trabas debían demostrar placer aunque no lo sintieran, pero a mi no me hizo falta, mi culo muerto de sed comenzó a darme una fiesta de sensaciones, comencé a gemir, comencé a moverme, comencé a decirle cosas calientes. -Ay, así, así, cómo me gusta su pija, ay don, perdone, cómo se llama? -Gonzalo me llamo, putito, vos? -Claudio, soy Claudio, ahh, rómpame el culo Gonzalo, rómpamelo! Gonzalo aceleró, me sacaba los 21 cm y me los volvía a clavar de golpe, el topetazo de su pubis sobre mi culito, el engrosamiento final de su pija entrando en mi me hacían casi llorar de placer, y, por primera vez, cuando esa parte gruesa final me abría aún más el culito, mis huevos cosquilleaban, mi pija durísima cosquilleaba, todo mi pubis se ponía como antes de acabar, la sentía, siiii, la sentía, mi leche se venía, nunca me había pasado, mi pija apretada contra el acolchado estaba a punto de estallar, levanté mi cadera para darle espacio y eso fue la debacle, su pija entró más, mis huevos estallaron, Gonzalo gimió, yo grité y entre estertores un gran charco de semen se formó debajo mio. -Gracias, gracias Señor, me hizo feliz, ahh, como nunca, me hizo feliz, me hizo feliz. - repetia yo mientras respiraba agitado. Gonzalo, sin sacármela me fue haciendo poner en cuatro y me fue llevando al borde de la cama, quedé yo en el borde y él parado en el piso, me agachó la cabeza para que ...
    ... mi culito se levantara y reanudó un mete y saca enfurecido. No sé cuánto duró, más de un cuarto de hora, seguro, pero cuando sentí crecer su verga cerré los ojos y traté de poner toda mi atención en mi ombligo, porque ahí sentía la cabeza de su verga, y siiii, sentí que una tibieza suave me invadía la pancita, fue maravilloso, me sentí de él, sentí que Gonzalo era mi dueño, sentí que mi cuerpo se elevaba, que no tenía peso, que me fundía en otro. No se puede explicar con palabras, es demasiado fuerte. Mi pija semi-erecta comenzó a botar de nuevo leche, yo temblaba, gemía, lloraba. Siempre fui un putito sumiso, pero esa noche me sentí enteramente de mi hombre, y fui perfectamente conciente de eso por primera vez. Gonzalo me la sacó despacito, yo me desplomé sobre la cama, sobre mi propio semen. Gonzalo me acarició las nalgas y comenzó a besármelas despacito, se acomodó a mi lado y tomándome del hombro me giró, vio mis ojos húmedos, vio las lágrimas rodando por mis mejillas, me levantó la barbilla y me dio un beso suavísimo en los labios. -Andá a escurrirte mientras yo cambio el acolchado-, me ordenó, con una voz ahora amable. Me incorporé y comencé a caminar, wow, qué raro y qué rico se sentía mi culo recontra abierto. Me senté en el inodoro y dejé que el semen y los jugos salieran, me metí un dedo, mi culo era un boquete. Decidí bañarme para estar de nuevo perfumadito para, mi cliente?, yo no lo había vivido así, habia gozado tanto, como nunca Elías me había hecho gozar, me ...