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Marcos y familia final
Fecha: 30/08/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... sería mucho más fácil. -¿Se puede saber qué es lo que he hecho ? -No es culpa tuya Marcos, la culpa es solo mía, jamás debí dejar que pasara, pero es hora de enmendar mis errores, tú te mereces algo mejor que tú madre.-Sentía que me ahogaba. -No te preocupes, por mí no habrá problema. -Mira, Antonio me ha dado una llave para ti, tienes tu habitación, tú mismo, de todas formas no tienes que tomar hoy la decisión.-Consiguió decir sin que su voz se rompiera. -¿Y mi padre?¿lo sabe? -No me tengo que esconder de nadie, me dijo que podías elegir, quedarte aquí, venirte conmigo o irte con el. Nadie te va a abandonar, tú elige. -¿ Y cuando te vas? -Pasado mañana. -Veo que no pierdes el tiempo, si te descuidas me lo dices por teléfono desde su casa.-La rabia había hablado por mi. -Me voy a dormir, veo que esto no lleva a ningún lado.-Se levanto y sin mirarme se fue a su habitación. Todavía no me lo podía creer, no lo entendía, pero que le había hecho Antonio para perder así la cabeza. Esa noche no pude pegar ojo, me sentía extraño, abandonado, como un juguete roto, a la mañana encontré cajas por medio de la casa, supongo que mi madre tampoco pudo dormir, al verme me esquivo la mirada y continuó empaquetando sus cosas, decidí irme, no lo podía soportar, ni siquiera me despedí de ella,estuve todo el día fuera de casa, me fui al retiro a perderme por el parque, comí una hamburguesa en un garito y sobre las nueve me presenté en casa, al entrar vi a mi ...
... madre seguía con las mallas y la camiseta de la noche anterior. -¿Va a ser siempre así?.-Me dijo nada más verme. -¿El que?.-Sabía muy bien a lo que se refería, pero la rabia no me permitía hablar con cordura, ese fue otro de mis fallos, sin darme cuenta estaba dejando sola a mi madre, tampoco era fácil para ella, en ese momento me necesitaba pero mi egoísmo no me dejo verlo. -Déjalo, al final hasta tú eres como tu padre, un maldito egoísta, pero sabes, si es eso lo que quieres, pues por mi que no sea.-Dijo levantándose, al momento sentí el golpe de la puerta de su habitación. A la mañana siguiente oí voces en el comedor y ruidos de cajas, suponía que eran los de las mudanzas, salí para ir a la cocina no sin miedo a encontrarme con mi madre, no sabría cómo reaccionaría, pero lo que me encontré fue a los hijos de Antonio acarreando cajas, dos chicos más mayores que yo, Toni era el grande tenía veinticuatro años y Juan veintidós, al entrar se quedaron mirándome, mi madre estaba estaba en la cocina y salía en el mismo momento, hubo unas décimas de segundo en que juraría que se paró el mundo, nadie sabía cómo reaccionar a la situación, mi madre rompió el silencio. -Marcos, estos son Toni y Juan, los hijo de Antonio, han venido a echarme una mano con las cajas, chicos este es mi hijo. Toni y Juan dejaron lo que estaban haciendo para estrechar mi mano, creo que fue el saludo más frío de toda mi vida, al momento volvieron a las cajas, supongo que para ellos no era más ...