-
La estricta Sra. Dolores
Fecha: 24/05/2020, Categorías: Dominación / BDSM Tus Relatos Autor: sumisso22, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... sufrimiento, un dolor insoportable que quemaba mi piel con sus intensos correazos. Deslizaba su cintura y correa hacia atrás y lo descaraba con fuerza. ZAAAAAAAAAAAAASSSSSS Comencé a llorar como un niño pequeño, el dolor era insoportable. Quemaba mi piel duramente. - Eres un completo imbécil. Me suplicaras perdón te lo aseguro, si tengo que romperte el culo a correazos lo haré, no tengo el menor inconveniente. Tenemos toda la noche. - . La señora Dolores estrujó su correa en la palma de su mano y comenzó a azotarme de nuevo. ZAAAAAAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSSSSSSSSSSS Esta vez su correazos fueron mucho más duros y estrictos que antes. Se convirtieron en una verdadera pesadilla llena de dolor y sufrimiento. Azotaba con mucha fuerza, tal que su correa golpeaba violentamente sobre la piel de mi trasero. Comencé a llorar y llora de dolor, nunca antes había sentido tanto dolor. Era una verdadera pesadilla. Su correa se estrellaba contra mi trasero de forma excesiva, ella inclinaba su cuerpo hacia atrás y descargaba su correa con mucha fuerza. Sentí como mi piel comenzaba a magullarse y crearme verdaderas ampollas. El dolor era insoportable, no aguantaba tanto dolor, nunca jamás había sentido tanto dolor. Intentaba desahogarme gritando pero sus bragas dentro de mi boca lo impedían. No tragaba más que un sucio sabor a orines y excrementos de mi boca. El castigo fue una varadera pesadilla, una tortura, un dolor realmente indescriptible que me hacia llorar mas y mas ...
... sin parar. ZAAAAAAAAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSS Recibí 50 nuevos correazos sin piedad. Lloraba y lloraba sin consuelo. Mi culo era una plancha sometida a temperaturas altas, mas de las aguantables. Recibí sus correazos sin piedad hasta que me azotó 50 nuevas veces. Se sentó sobre la silla, cruzó sus piernas y apoyo sus manos enguantadas sobre sus rodillas. - Ahora me suplicaras perdón, si no me convence volveré a azotarte una vez más. Puedo estar así toda la noche. - Me recriminó estrictamente. Quitó mi mordaza, primero la media que envolvía mi rostro y después sus asquerosas bragas. Comencé a llorar más y mas mientras hablaba. - Lo siento señora, no volverá a suceder, he sido un estúpido, lo siento.... - Me disculpaba llorando. - Bien, haremos lo siguiente. A partir de hoy me respetaras, me obedecerás todo sin rechistar y me suplicaras perdón delante de tus amigos. ¿Lo harás? - Me pregunto seriamente. - Si señora, lo haré, lo siento - Contesté completamente humillado y dolorido. La señora volvió a introducir sus bragas en mi boca y las precintó con sus medias para que no pudiese escupirlas. Deseaba quejarme, la había pedido perdón, no tenía que amordazarme de nuevo. - Voy a asegurarme que cumples tu palabra. Otros 50 correazos aún más fuertes te lo recordaran - . La señora se anudó de nuevo el extremo de la correa sobre su mano y tomó más distancia hacia la cama, para poder impulsar su brazo y descargar duramente su correa contra mi culo. ...