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Una sorpresa en portaligas
Fecha: 21/09/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: TeensForSex, Fuente: CuentoRelatos
Apenas dan las 10 de la noche en Tenerife. Un divertido día se está terminando. Y el recuerdo de los paseos por las playas desencadena el destello de una enorme sonrisa en nuestros rostros. Estamos juntos en tu departamento sentados sobre los almohadones de un cómodo y mullido sillon. Vos estás sentada sobre mis faldas, con tus brazos alrededor de mi cuello, y tu mejilla apoyada cariñosamente sobre la mía. Me besás de vez en cuando en el cuello, tocando mi piel con tus labios, y permaneciendo pegada a ella por algunos segundos. De pronto me mirás, y preguntás: "Mi príncipe: Querés algo de beber, puedo prepararte un trago?”. Yo te contesto que Sí, que tengo ganas de tomar uno de tus tragos. Tan servicial como es tu costumbre, te levantás del sillón y me traés tu trago. Yo lo bebo lentamente, detectando a cada sorbo el sabor dulzón de su contenido. Mientras tanto, y mirándome, vos pasás tus dedos formando suaves caricias sobre mi cara... De pronto, y sin que yo lo esperara, me decís: "Mi Amor: Esperáme un momento, quiero mostrarte algo". Yo te contesto: "Está bien, corazón de mi vida, estaré aquí saboreando el trago que me preparaste". Pasan algunos minutos. Yo termino de beber el contenido dulzón de mi bebida y sobre el sillón me relajo, me pongo cómodo. Tengo un poquito de sueño y pienso en los planes para el otro día. Estoy sumido en mis pensamientos, planificando, y de repente, me sorprendo al verte! Estás caminando hacia mí, y estás vestida con un hermoso conjunto ...
... de ropa interior blanco, con un portaligas puesto por encima que te hacer lucir estupendamente. Te acercás lenta y seductoramente hasta pararte frente a mí. Estás en silencio. Yo también conservo la misma actitud silenciosa, y no soy capaz de emitir palabras. No puedo hace más que mirar tu sensual cuerpo parado frente a mí. Y todavía sin emitir sonidos, me animo a tocar la tan seductora ropa que te cubre: Tu corpiño con puntillas que ajustan tus hermosos pechos: te toco primero uno con la mano derecha, lenta y superficialmente para sentir la suavidad de tu prenda, y luego empiezo a apretar un poco tu seno hasta poder agarrarlo: tu pecho es firme y eso hace que con mi mano izquierda también me decida a tocarte y a mover mis manos sobre tus Increíble senos. Y luego te acerco más hacia mí, trayéndote y empujándote con mis manos sobre tus glúteos. Me inclino sobre tu cuerpo, y comienzo a besar tu pancita. Lentamente. Muy lentamente. Con pequeñísimos besos desde arriba hacia abajo. Y pasando mi lengua infinita sobre tu cariñoso piercing. Vos, ante ese estremecimiento que se inicia en tu vientre, con tus dos manos me acaricias el cabello... Ahora mis dedos han iniciado un recorrido destinado a la magia de tocar tus piernas: las acaricio en una zona neurálgica, muy cercana a tu vagina. Acaricio y beso los bordes de tu más preciada intimidad. Movimientos suaves y besos pequeños en tus piernas. Casi en la entrepierna. Allí en la zona cercana y prohibida. Elevando la temperatura ...