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En la fiesta de mi esposa
Fecha: 25/09/2021, Categorías: Incesto Autor: Zkipp, Fuente: CuentoRelatos
Primero que nada les agradezco a todas las personas que han estado leyendo mis historias me han hecho varias observaciones para mejorar, seguiré publicando y esto va por ustedes. Hace unos meses fue cumpleaños de mi esposa y como ella quería que fuera su hermana me dijo que fuera a la casa de mis suegros por ella ya que no salía mucho y no sabía dónde quedaba el antro que íbamos a ir, como ella vivía en una colonia popular yo muy a regañadientes fui porque nunca me ha gustado ir allá por los comentarios desagradables que hacen mis suegros que porque ellos piensan que por haber hecho una licenciatura soy millonario y tengo que mantenerlos, yo siempre hago caso omiso a esas cosas pero en fin, me abrió mi suegra la puerta diciéndome que en un momento bajaba su hija. Mi cuñada es la típica adolecente acomplejada que nadie la merece, se hace la víctima y a consecuencia de su desarrollo muy precoz siempre usa ropa muy holgada para evitar que los hombres la volteen a ver, ella es delgada, de piernas firmes y largas, piel morena clara, cara de ángel, cabello largo lacio negro, lo que más llama de ella es sus senos, ya que al ser de talla 36c es imposible no voltearla a ver. Descanse un rato en el sillón de la sala mientras bajaba, cuando después de casi 2 horas volteo porque hacía mucho ruido con los ratones y bajando de las escaleras ahí estaba ella, vistiendo una blusa negra transparente con detalles de encaje que dejaba ver un sexy brasier de media copa negro, una ...
... minifalda que le llegaba a medio muslo de color gris y unas botas altas de gamuza negras, al verla así hasta se me quitó el sueño, salimos antes de que mi suegro pudiera verla y nos dirigimos al antro. Yo no podía dejar de verla pero para que no se hiciera obvia mi postura empecé a platicar de cómo le estaba yendo en la escuela con esto de la pandemia, sus amigos, etc., ella me platicaba muy indiferente así que yo preferí permanecer callado hasta que llegamos. Le marque a mi esposa ya una vez adentro para saber dónde estaban y me dijo que ya casi estaban por llegar junto con los de su trabajo, que nos fuéramos a la mesa que reservaron. Nos sentamos y pedí una cerveza para empezar, mi cuñada solo me veía con cara de insistencia pero no se atrevía a decirme nada, así estuvo un rato hasta que le dije que si no iba a pedir nada para tomar y mi apenada me dice que jamás había tomado, yo me quede impactado ya que por la manera de ser de ella pensaba que se la vivía de fiesta en fiesta, le comente que si nunca había probado nada y me dijo que no, que si tenía muchas ganas porque sus amigas solo hablaban de eso, de lo borrachas que se ponían en las fiestas y de cómo las sacaban a bailar chavos, esto último le dio más pena sonrojándose, es como si estuviera hablando con otra mujer diferente, así que me compadecí y le dije que probara mi bebida y me dije si le gustaba o le pedía otra, ella muy indecisa la probó y no le gusto, me dijo que era muy amarga, entonces fue cuando le pedí una piña ...