-
Mi marido no sabe que su amigo me cogió
Fecha: 27/09/2021, Categorías: Infidelidad Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... sentí que me rompía toda y le pedí que me la sacara, pero no hizo caso solo se quedó quieto y lentamente empezó a empujar. Era raro porque me dolía muchísimo pero no quería que me la sacara, me dijo que era una niña buena, que me estaba portando muy bien, que iba a doler, pero lo iba a disfrutar, despacito me la fue metiendo y sentí sus huevos rebotar en mi culo, por fin me la había metido toda! unas lágrimas me salieron de los ojos, un tanto de dolor y otro de gusto y orgullo, tenía esa rica verga en mi culo completamente. C: ¡Ah!!! ¡Dios mío que rico, ah! E: Eso, ¡apuesto que no te la mete así! C: No, ah que rico, me duele, ¡pero no la saques! E: ¡Muévete nena, uhm, que rico! Empezó a empujármela despacio, en cada embestida el dolor era menos intenso, era dolor mezclado con placer, así cada vez más rápido me la empezó a meter, me cogía ya con ritmo semi rápido, empecé a subir al cielo, cerraba los ojos y sentía derrumbarme de placer, era sumamente delicioso, tenía todo el culo lleno de verga, de su rica verga. C: Párteme, Enrique, mi amor, me matas mi vida, que rico, que rico me coges, párteme así el culo, papito eres delicioso, párteme el culo, soy tu esclava, cógeme duro papi, ¡más duro! E: Ah, aprieta, uhm, que rico Cindy, uhm, como soñaba esto, tienes un culo súper rico, ¡ah!! Me empezó a dar más rápido, sus huevos rebotaban en mi coño y sentía que me venía, perdí la cuenta, 5, 6 7 veces me vine como nunca me había venido, sentí de nuevo su ...
... verga hinchada, se estaba corriendo y sus jadeos eran más intensos, empecé a sentir el interior de mi culo caliente, era su leche, que me inundaba toda. E: ¡Toma mi leche, ah!! C: ¡Ah!! que rico!! E: ¡Uhm, dios mío, ah!! C: Dame tu semen, que rico, ah, ¡que rico! Se la sacó y sentí como tenía un enorme boquete, el culo lo tenía rojo y me ardía, pero eso no importaba, conocí el cielo, y era delicioso, con tantas venidas acabé exhausta, y él igual, nos quedamos tumbados en el sillón y nos dormimos por un rato, me despertó el celular, ¡era mi esposo! D: ¿Dónde andas? C: ¡Un poco ocupada con unos clientes! D: Bueno, espero no tardes mucho ya casi son las ocho, ¡besos! Me pregunto a qué hora llegaría a casa le dije que tenía mucho trabajo que tardaría un poco en llegar, vi el reloj y eran las 7:30 pm, desperté a Enrique con un besito en sus labios, me empezó a acariciar de nuevo, le dije que no había tiempo que tenía que regresar, me llevó a la ducha y me bañó, enjabonó cada parte de mi piel, y yo la suya, no pude resistir, aun con el tiempo encima otra vez el deseo me traicionó y empecé a mamársela ahí de nuevo mientras lo secaba con una toalla, me abrazó y me cargo, me puso apretada a la pared, me volteó y me empezó a coger. E: ¡Que rico, ah, que rico! C: Ah, papi, ya, uhm, ¡me están esperando! E: ¡Quiero llenarte más! C: ¡Dios, eres increíble! Me volví a venir una y otra vez, tenía el ano muy rojo y me ardía si no ahí mismo le vuelvo a ...