1. Alba (Parte 1)


    Fecha: 28/09/2021, Categorías: Confesiones Autor: siemprefuiyo, Fuente: CuentoRelatos

    ... desbordaba y la idea de ponerte lo cuernos se hacía más y más deseable. Follarte sin condón, como nunca me dejaste hacerlo contigo. Follarte de verdad: piel con piel. Hasta terminar dentro para hacerte sentir mi semen inundando y calentando tu sexo. Y luego de sacarla comerte el coño sin dejar que cambies de postura. Embriagándome con el olor dulzón de tu ano al hacerlo. Llevando a él los chorretones de mi corrida con la lengua y utilizar mi lefa como lubricante para meterte un dedo en el culo al tiempo que te masajeo el clítoris y te penetro al mismo tiempo la vagina, esta vez con mis dedos. Notar como tu contienes los gritos aplicando la boca contra la almohada. Dos años, Alba, joder. Dos jodidos años.
    
    ¿Es eso lo que estás deseando en realidad y no te atreves a pedir por vergüenza, tal como me dijo Cris un día hablando del tema por whatapp mientras dormías? “Creo que lo que tu novia está buscando es que la cojas un día por banda y digas, se acabaron las tonterías, te voy a follar lo quieras o no, y luego directamente la empotres mientras le dices guarradas”. No se me olvidará.
    
    Pero no, no lo creo. ¿A qué no? Si fuera así a estas alturas ya lo habrías provocado tú o te habrías buscado a otro. Lo más seguro es que Cris estuviera proyectando porque eso es lo que ella misma deseaba que yo le hiciese a ella. Hubo más señales. Como cuando le dije que me excitaba mucho la idea de tener sexo con una chica ...
    ... pequeñita y manejable para poder cargarla a pulso y hacerlo contra una pared mientras ella me abrazaba con los brazos y rodeaba con las piernas suspendida en el aire. “Como chica pequeñita y manejable que soy siempre me ha gustado la idea desde la otra perspectiva: sentirme dominada por un chico que me alzase con rudeza y se me follase sin contemplaciones de ese mismo modo, haciéndome sentir expuesta, frágil y vulnerable”.
    
    Pero yo no me di por enterado. Pensé si podría tener razón y sería la chispa que hacía falta para volver a poner nuestro motor en marcha. Pero en realidad, los dos sabemos que, si te asaltase una noche, no me pedirías que te la metiese al quedarme así... expectante. Me mirarías con ojos cansados como diciendo, “sabía que esto iba a pasar antes o después, adelante, sírvete” y luego dejarías de oponer resistencia. Porque piensas que esta situación es culpa tuya y sabes que me hace daño. Y nos queremos, Alba, de eso no me cabe ninguna duda. Así que pensarías que como me quieres estas en la responsabilidad de darme placer, de satisfacer mis necesidades. Quizás por miedo a que lo busque con otra. Quizás simplemente porque piensas que una pareja debe hacer, sacrificarse por el otro aun cuando nunca te apetezca.
    
    Por eso no voy a asaltarte. Porque sé que al final sólo va a ser otra forma de rechazo. Y no me siento capaz de soportar otro rechazo más, Alba. Ojalá me dejases comerte el coño. 
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