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Cuando la realidad supera la ficción
Fecha: 28/09/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
El domingo de la semana pasada, de noche, recibí en mi correo ( [email protected] gmail.es) un mensaje de la que creí una soñadora, que decía así: «Soy fan suya y quería decirle que esta mañana antes de que el servicio me trajera el desayuno a la cama leí su relato -Lolita-. Me mojé tanto que mis dedos acabaron haciendo que disfrutara de un delicioso orgasmo, pero eso no fue lo mejor, lo mejor pasó cuando fuimos mi amiga Penny y yo a dar un paseo a caballo por los campos de la propiedad de su abuelo en Oxfordshire. Penny y yo habíamos discutido en las caballerizas porque había llegado tarde y ella es una loca de la puntualidad. El caso es que durante el paseo no me habló cómo castigo a mi tardanza. Con el balance de mi culo yendo de atrás hacia delante al ir el caballo al paso hice que mi clítoris se frotase con la silla de montar. Fantaseé con mi madrastra y mi padre... Sentí cómo se me iba empapando el chochito. Poco después puse el caballo al trote para frotarme más prisa. Penny, picada, también puso al trote a Furia, después los pusimos al galope, ella para ganar la carrera y yo para frotarlo aún más rápido, lo que me llevó a alcanzar un orgasmo tan intenso que me caí del caballo. Imagine la cara de sorpresa de mi amiga viendo mi pantalón blanco encharcado de jugos. Espero no haberlo molestado en demasía. Gracias por sus relatos. No pararé hasta que los lea todos. Un beso. Chastity.» Le contesté y le dije: “Me alegro de que hayas ...
... disfrutado con el relato. Afortunado el caballo que montabas cuando te corriste y afortunados tus dedos, que ojala fueran mi lengua y los ojos de tu amiga ojalá fueran los míos para poder verte. Gracias por leerme. Un beso. Quique.” Mi esposa, que estaba sentada en un sillón de la sala enfrente de mí, me preguntó: -¿Quién era? No hay mejor cosa que decir la verdad para que no te crean. -Una que me dice que se corrió encima de un caballo... No dejó que terminara de hablar. -¡Ya te vale! Se levantó del sillón. Le pregunté. -¿Te vas para la cama? -Voy. -¿Subo y le damos una alegría al cuerpo? -Estoy cansada. Mi voz sonó a reproche. -Siempre estás cansada para follar. -Será porque ya no tengo veinte años. -No, será porque me tienes muy visto. Yéndose, y cómo quien te llama mierda a la chita callada, dijo: -Será. Mirando La Nave Del Misterio sentí en el móvil el aviso de un mensaje. Era del correo. Lo abrí y vi las fotos de dos preciosidades, rubias, de ojos azules, jóvenes, con coletas, botas negras altas, pantalón blanco ajustado a las piernas, blusa blanca y chaqueta roja, y al pie una nota que decía: «La de la izquierda es Penny, la de la derecha, la que monta el caballo negro soy yo. Un beso. Chastity.» Pensé que sacara las fotos de una revista, ya se sabe que en internet se miente mucho. Le respondí: “¡Quién fuera ese caballo negro! Un beso donde quieras. Quique.” A los diez minutos me llegó una ...