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Con el abogado en su despacho
Fecha: 01/10/2021, Categorías: Infidelidad Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... Hágalo usted! J: Mastúrbate, acaríciate la conchita, ¡siente cómo te mojas! Bajé la mano hacia mi tanga y empecé a acariciarla poco a poco, la creciente excitación llevó mi mano y fue delicioso, ¡Estaba ardiendo! J: Así, muy bien. ¡Te ves riquísima! K: ¡Mmm!! ¿Le gusta? ¿Así? ¡Ay qué rico! J: Métete la mano a la tanga, tócate, siente tus vellos, tu sexo, ¡siente lo caliente que estás! K: ¡Ay, qué delicia, mmm! te quiero adentro, por favor! J: Quiero que te vengas primero, acaríciate las tetas, los pezones, pellízcalos. K: ¿Así? Ay, ¡qué rico!! J: Me la pones bien duro, ¡que rica puta eres! K: ¡Si, te quiero dentro, sentir tu dureza, por favor! J: Claro que te la voy a meter, ¡zorrita! Se puso de pie, se paró a mi lado y le bajé el cierre del pantalón, le acaricié un poco el palo que ya estaba enorme y durísimo, se lo saqué y mientras me lo metía a la boca para mamársela, él se inclinó un poco y me masturbó. Mientras sus manos entraban en mi húmeda vagina yo me tragaba su delicioso y duro pene, me ahogaba, sentía que no podía más, no tardaría mucho en tener mi primer orgasmo. K: ¡Ah!!! ¡Que rica la tienes, uhm, ah!! J: Estás hinchadita de la panchita, ¡qué rico…así, mámamela como sabes! K: ¡Ay sí, que rica verga, uhm, ah, si así! J: Te encanta que te dedeen, ¿verdad, zorrita? Agárrate las tetas. ¿Te vas a venir? K: ¡Sí, papacito, que rico, uhm, ah, que rico! J: ¡Vente, vente, zorrita, así, rico! No pude más y ...
... empecé avenirme expulsando chorros de placer, ¡me retorcía como gusano gemía y jadeaba mientras él me besaba las tetas y probaba mi elixir! Cuando acabé, me puso sus dedos mojados de mí, en la boca y los chupé, después me sentó en el escritorio, me besó, me acarició las piernas hasta llegar a la cadera, me acarició con fuerza las nalgas, me agarró las tetas con la misma fuerza, me las descubrió, me subió la falda hasta la cintura, se hincó, me olió sobre mi tanga, luego me lamió la parte interna de los muslos hasta llegar a mi entrepierna, hizo a un lado la tanga y la acarició con la lengua delicadamente, eso fue riquísimo. Joaquín me tenía a mil, me lamia como experto, que rico, sé que mi marido no me lo perdonaría, pero quería entregarme a Joaquín, él tenía algo que me dominaba, por eso estaba en su despacho como una vil puta! J: ¡Hueles riquísimo! K: Ay, doctor, qué rica lengua, sí, sí, sí ¡Me recosté en el escritorio para que pudiera lamerme más! J: Tienes una panochita deliciosa, quiero que acabes en mi boca, ¡preciosa! Me agarró las piernas para acercarme más a él y yo apreté su cabeza contra mi conchita, acariciándole el cabello, su lengua era rápida, mi clítoris esta estimulado al máximo, no resistirá más, nos e que pasaba, ¡pero Joaquín me tenía a mil! K: ¡Si, no pares, uhm, no pares! J: ¡Que rica! Qué envidia le tengo a tu esposo, ¡él te puede comer diario! K: ¡Me voy a venir, ah! J: Si, hazlo en mi cara, uhm, ¡hazlo! K: ¡Ya no puedo ...