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Me confesé con el Doc
Fecha: 02/10/2021, Categorías: Confesiones Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
Son las tres de la mañana y estoy despierta mirando el cielorraso blanco, tan blanco como las sabanas de mi cama. He tratado de dormir pero me es imposible. Desde que desperté después del accidente casi no he podido dormir. Las dos piernas, cuatro costillas, el brazo derecho rotos y varios golpes en la cara y la cabeza son el saldo de haber sido atropellada mientras conducía mi moto por un conductor borracho. “Hola Sabrina, vamos a tener que darte algo para que descanses, no podes seguir sin dormir. Tu cuerpo necesita dormir para relajarse y recuperarse.” El que hablaba era Joaquín, uno de los doctores de Terapia Intensiva que me atienden. Hoy le toca la guardia nocturna. “Hola Doc., ¿Cómo estás?” dije. “Bien, pero empezando a preocuparme por vos. No ya por las lesiones, sino por tu cabeza, no para de funcionar. En serio, necesitamos que descanses.” Dijo. “Lo sé y lo entiendo, pero es más fuerte que yo. Cierro los ojos y vienen a mi mente cientos de cosas, lindas, feas, tristes, alegres. Y siempre termina en la misma pregunta ¿Viví hasta ahora?” “Hoy estás sola en terapia, tengo mucho tiempo libre. Si tenés ganas de charlar, te autorizo a tomar unos mates, y solo si vos tenés ganas, charlamos un rato, por lo menos verbalizar los pensamientos. No creo tener respuestas para tus preguntas, pero por lo menos te puedo escuchar.” Dijo. “Dale, porfa” dije sonriendo. No pasaron 5 minutos que se sentaba a mi lado y mientras me daba el primer mate me ...
... decía: “Antes de empezar, te tengo que decir que soy gay, así que querida, conmigo habla tranquila.” “No me jodas, no te puedo creer.” Dije. “Si, viste como son las cosas. Contame un poco de vos, sé que tenés 25 años, que tenés sangre A+, varios huesos rotos, que sos muy linda, bah, hermosa. Una linda guacha, como dicen algunos hombres.” “No hay mucho más, me recibí a los 22 de Ingeniera en Sistemas, un mismo novio desde los 15 hasta hace un mes, justo antes del accidente, siempre fiel, metida en mis estudios y luego en mi trabajo, casi no conozco la noche, ni el alcohol mucho menos las drogas. Y lo que me doy cuenta es que no he vivido, no he tomado riesgos, no he hecho locuras, no he disfrutado, hasta te puedo decir que no he gozado del sexo como algunas amigas me cuentan que disfrutan.” “Guau, quien diría, con el lomo que tenés nena, uno pensaría todo lo contrario. ¿Y eso es lo que te atormenta?” “Si. Pensar que estuve a punto de ser una pizca de polvo que se llevó el viento, que transcurrí, pero no viví. Siempre fui “ejemplar”, ahora me doy cuenta que me faltó un poco de diversión.” “Larga el mate, yo también tomo. Bueno, ahora estas en el momento justo para hacer el cambio que quieras, más diversión, viajes, salidas, unos buenos chongos. Por suerte todas las lesiones están curando bien, ninguna secuela o rastro.” Dijo el Doc. “¿Chongos?” Pregunté “Machos nena, machos lindos, y sobre todo calientes.” “Te vas a reír, seguro. El que era mi pareja, es un tipo ...