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Viuda reciente, madre caliente (2)
Fecha: 03/10/2021, Categorías: Incesto Autor: Azalais, Fuente: CuentoRelatos
... ¿ayyy...? ¿Así te entra bien, so perra?, ¿así quieres que te folle el culo, verdad puta viciosa? —ayyy... ayyy... ¡¡chulo!! me estás rompiendo el culo... sí follate mí culo así hijo puta, dame así por el culo hijo... ayyy... ayyy que polla me clavas, me voy a desmayar de gusto... aaahhh me corro por el culo, sí follate a tu madre por el culo así... ayyy cabrón me corrooo... —aaahhh puta sí... que rico mueves el culo... toma polla así... me corro, te voy a llenar el culo de polla y leche... tomala toda hasta el fondo, me corro contigo, así hasta el fondooo... —ayyy... ayyy... sí córrete conmigo... aaahhh cómo me la metes todaaa hijo, llena mí culo de leche así... ayyy... ayyy... me quemas cabrón... ayyy me corrooo yaaa... me voy a desmayar... ayyy... ¡¡que polla!!... —sí toma la leche so guarra... aaahhh me corro en tu culo mamá... así toda la polla hasta el fondo… Al cabo de unos minutos cuando desperté, mi hijo me había tapado con las sabanas y permanecía a mí lado, jugando con mí melena entre sus dedos. Desde esa misma tarde, mi hijo durmió en mí cama, como si fuéramos amantes en vez de madre e hijo, aunque me trata en realidad más cómo a su perra sumisa y su puta. La empresa donde yo trabajaba cerró, así que Mario decidió que los fines de semana hiciera de puta para él. Me hizo poner un anuncio en un conocido diario de Génova, donde me ofrecía a tener contacto con Sres. maduros en un cine de barrio, en el que exhibían películas eróticas. A ...
... cambio de 20 euros dejaba que los abuelos me manosearan el coño y las tetas, hasta que los hacía correrse. Esto al principio me pareció una atrocidad, dejarme chulear así por mí propio hijo en un lugar público. Con el pasar de las semanas, le fui cogiendo el placer, sobre todo por lo caliente y cachonda que acababa después de cada jornada, de sentirme manoseada por extraños en la oscuridad de la sala, sacarles la leche a uno tras otro. Si la tarde era buena, conseguía pajear a tres o cuatro maduros, o incluso a cinco alguna vez, sacando de 80 a 100 euros para mí chulo. Mi hijo permanecía en la fila de atrás, sin perderse detalle de cómo manoseaban a su mercancía, no fuera que algún salido fuera a pasarse de listo, cosa que en parte me tranquilizaba, aunque también me hacía sentirme más puta aún si cabe. En alguna ocasión, mi hijo ha llegado a susurrarme obscenidades al oído— Te... excita... ser... acariciada... así... por... un... extraño... ¿verdad pedazo guarra? sabes... que... tu... hijo... está... detrás... de... ti... vigilándote... ¡¡PUTA!!... Mientras el maduro estaba concentrado en correrse, no se enteraba de nada. Cuándo esto ocurría, yo me excitaba mucho más, aunque tratara de negarlo por pura decencia y coquetería femenina, aun sabiendo que no conseguía engañarle. —Mmm... n-n… no pervertido... mmm... no es verdad... Aaahhh... me... estás pervirtiendo... hijo... vicioso... Aaahhh... lo... hago... porque... te gusta... chulearte... a... tu... propia... ...