1. La rebelión de mi madre


    Fecha: 04/10/2021, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos

    ... sería su casa ahora, y la veo desmejorada, triste, ojerosa, descuidada, vestida como si fuera a hacer una limpieza general de la casa, que de hecho parecía estar haciéndolo, porque estaba remodelando los espacios de la casa, donde antes estaban las cosas de mi papa.
    
    Me cuenta de sus planes, pidió más horas para dar clases, pero no sabe si se lo van a dar. Además dijo que puso en alquiler la casa quinta que teníamos, que esperaba sacar algo de ahí para pagar los impuestos y vivir junto con la docencia.
    
    Aún no tenía idea de qué negocio poner, porque tenía mucho miedo al riesgo de quebrar, había sufrido mucho con las hipotecas, deudas y juicios del corralón de mi padre a lo largo de la vida.
    
    Pasan algunas semanas, y vuelvo a visitarla un domingo.
    
    Esta vez está distinta, tiene ropa nueva, más juvenil, se aclaró el cabello, está maquillada diferente. La casa tiene una decoración totalmente renovada, no queda nada de la casa familiar y de mi padre.
    
    Tiene unas calzas deportivas, la primera vez que veo a mi madre con calzas, tiene unas zapatillas fosforescentes como usan las adolescentes.
    
    Me dice que comenzó el gym, que va con una amiga. También está más tostada, dice que fue a un spa y solarium, cosas que no hacía mi madre docente.
    
    Está usando una remera más escotada, por primera vez veo el escote desnudo de mi madre en mi vida. Resulta extraño verla revolver la salsa para la pasta y ver cómo sus pechos se juntan y se separan en el movimiento.
    
    Mido ...
    ... 1.80, mi madre llega apenas al 1.65, por lo que la diferencia de altura me pone en una visión incómoda al ayudarla a cocinar y preparar las pastas.
    
    El crucifijo que siempre estaba apoyado en un sweater, blusa completa o remera de algodón, ahora estaba descansando entre sus dos pechos. Se perdía entre ellos, que no eran pequeños, sino voluminosos, totalmente naturales.
    
    Mientras me cuenta que con otras dos amigas quieren iniciar un negocio, una cafetería. Entusiasmada me cuenta que cada una pondría un tercio de la inversión y se dividirían las tareas. Que en poco tiempo tendrían todo listo para arrancar y que eso la emocionaba.
    
    La comida está casi lista, así que como buena madre me manda a lavarme las manos al baño, no le importa que tenga 25 años ya, ella aún me trata como un niño pequeño.
    
    Obedezco riéndome, y al salir con mis manos limpias al comedor veo a mi madre, estirándose para tomar unas copas de la alacena.
    
    Al estar en punta de pie y estirando sus brazos, la remera se le sube por encima de la cola.
    
    Eso permite tener ante mis ojos por primera vez la cola redonda y grande de mi madre cubierta por las calzas que revelan su forma y tamaño. Mi madre siempre uso jeans o pantalones holgados. En esas calzas se podía apreciar como la cola de mi madre estaba cubierta con una bombacha chica, no era tanga, porque el relieve mostraba la costura de una bombacha que iba de menos a más hasta su cintura.
    
    No se veía nada, pero el relieve estaba ahí, para la ...