1. El primer squirt de Karla (5): Donni


    Fecha: 07/10/2021, Categorías: Incesto Autor: Donni, Fuente: CuentoRelatos

    Esto ocurrió con la primera novia que tuve. Su nombre era Karla. Llevábamos alrededor de 6 meses saliendo juntos. Los padres de Karla me detestaban, pero ella y yo llevábamos la relación en secreto. Todos los fines de semana iba a visitarla a su casa con la excusa que era un compañero de la universidad y teníamos tareas que hacer. En cuanto sus padres salían de la sala aprovechábamos a besarnos y tocarnos lujuriosamente. Era peligroso y eso lo hacía excitante.
    
    Una noche, luego de una larga conversación sexual por teléfono, le insinué a Karla que nos escapáramos a algún hotel esa noche para por fin follar a gusto. Karla lo deseaba tanto como yo, pero no era tan fácil salir de su casa.
    
    -Esta noche mi papá sale a trabajar a las 10 pm. Y vuelve hasta las 6 am. De mañana, creo que podría intentar salir de casa luego de las 10 –me propuso Karla.
    
    -Me parece estupendo, pasaré a buscarte a eso de las 11, tengo que esperar a que todos en casa estén dormidos.
    
    -Jeje bueno, me parece bien. –respondió de manera nerviosilla.
    
    Esa noche me preparé para escabullirme. Mis padres tardaron en acostarse esa noche. Eran las 11:30 cuando logré asegurarme que ya estaban dormidos. Silenciosamente y a pies puntillas crucé las habitaciones y salí hasta la terraza de mi casa. Salté por el techo de la casa de mi vecina y bajé a la calle deslizándome por una farola que estaba muy cerca de su entrada. Me sentía como un delincuente. Escabulléndome por los tejados en plena oscuridad de la ...
    ... noche. Le avisé a Karla de mi retraso y caminé hasta su casa.
    
    Alrededor de las 12:15 am por fin estaba llegando a su casa. Ella me esperaba en la puerta.
    
    -Perdón por el retraso. ¿Estás lista? –le pregunté susurrando para que no nos atrapasen.
    
    -Si estoy lista. Solo tengo que cerrar la puerta despacio para que no haga ruido –justo cuando estaba a punto de cerrarla, una de sus vecinas encendió la luz de su casa y abrió la puerta de la calle.
    
    Karla y yo nos asustamos, pues sabíamos que sus vecinas eran unas chismosas innatas. Karla rápidamente me jaló hacia adentro de su casa y entramos.
    
    -Carajo, casi nos ve –dijo Karla asustada.
    
    -¿Crees que tarde mucho en volver a entrar?
    
    -No lo sé, sale a fumar y suele tardar casi media hora allí.
    
    -¡¿Qué?! –respondí sintiéndome ya en aprietos.
    
    -Tranquilo, tengo una idea –me dijo Karla de manera seductora y luego me besó– ven sígueme –me dijo mientras me guiaba de la mano a través de su casa a oscuras.
    
    Entramos a la sala, subimos las escaleras al segundo piso, caminamos por el pasillo hasta su habitación. Cerró la puerta con seguro y como si nada estábamos encerrados solos en su habitación.
    
    -¿Qué… aquí, no crees que alguien pueda escucharnos? –le pregunté sorprendido
    
    -No lo creo, vi a mi mamá tomar esas píldoras para conciliar el sueño. Suele tomarlas cuando tiene jaquecas. No se despertará tan fácil.
    
    Ambos estábamos nerviosos, era la primera vez que iba a acostarme con Karla. La adrenalina de aquella situación ...
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