-
Dos machos de regalo
Fecha: 13/10/2021, Categorías: Gays Autor: richardsan999, Fuente: CuentoRelatos
Después de cada primer encuentro sexual, suelo comentar que me excita mucho el hecho de estar con más de un activo a la vez, sean dos, sean tres, sean más, y que si presentan estudios médicos, estoy dispuesto a que me acaben donde más les guste, y a Juan también se lo había comentado. Juan es un oficinista, él en general me escribía los días que salía antes de su trabajo para pasar a buscarme, ir a su departamento y tener una buena tarde de sexo. Y así fue como una tarde me escribió, como hacía habitualmente cuando tenía ganas tener un putito sumiso y obediente. Ese día yo estaba libre, así que acepté la invitación. La situación se iba dando tal cual lo habitual, me daba una dirección, me pasaba a buscar, me sentaba en el asiento del acompañante e íbamos rumbo a su departamento. A veces ocurría que él tenía que pasar por algún lugar en particular a buscar sobres o papeles de su trabajo, y ese día me comenta que tenía que pasar a buscar otro sobre. En ese momento ni pensé en lo que vendría luego, ni en mi mejor fantasía lo hubiera imaginado así, estacionó, me dijo que iba a buscar algo, que ya regresaba. Luego de unos minutos veo que viene, pero venía junto a dos hombres, en ese momento creí que sería pura casualidad. Pero no fue así. Estando más cerca del auto me hace seña para que baje. Y ahí fue que me los presentó, eran dos amigos suyos, Marcos y Rodrigo. Estando todavía fuera del auto me cuenta que les había mostrado un video nuestro, en el que me penetraba ...
... fuertemente y luego me acababa en la boca haciéndome atragantar con su pija mientras me tomaba de la nuca, y me dice que a sus amigos les había gustado, que ellos querían hacerme lo mismo, a ver si me la aguantaba. Y ahí comenzó el juego de roles, yo el sumiso y Juan el dominante. Me dijo que suba a la parte trasera del auto, entre medio de Marcos y Rodrigo. Mientras Juan manejaba, Marcos y Rodrigo me manoseaban la entrepierna y me daban besos en el cuello, mientras que con cada una de mis manos yo sostenía sus gruesas pijas ya erectas y listas para introducírmelas en la boca al llegar al departamento de Juan. Finalmente llegamos al departamento. Fue casi instantáneo, Juan cerró la puerta y yo ya estaba arrodillado entre los tres, saboreando una pija mientras tocaba las otras, y así fui rotando, de pija de pija, chupando una por vez, sintiendo una excitación muy grande. Estando con hombres soy completamente sumiso, así que seguiría arrodillado hasta que los tres acabaran o hasta que Juan me dijera que hiciera otra cosa. Tras varios minutos de saborearles las pijas, Juan me dijo que me ponga de pie, y me empezó a comer la boca mientras Marcos y Rodrigo me daban nalgadas y me frotaban sus pijas por todo el orto. Yo ya no daba más, deseaba ser penetrado. Y ahí fue que terminamos yendo a la habitación de Juan, donde sin mucho preámbulo me hizo poner en cuatro patas y me la metió de una, como a mi me gusta, fuerte y duro. Mientras tanto, Rodrigo y Marcos estaban ...