1. Mi tía y yo, yo y mi tía (I)


    Fecha: 15/10/2021, Categorías: Incesto Autor: Luky79, Fuente: CuentoRelatos

    Este relato que voy a escribir define las vueltas que da la vida. Los protagonistas somos mi tía y yo, yo y mi tía.
    
    Mi tía Clari, vamos a decir y yo su sobrino preferido y hace unos años utilizado por ella. Me llamo Sirio. Los nombres no son reales, pero la historia es tan cierta como que es nuestro pasado y el presente actual.
    
    Clari es mi tía, vivía con su marido y sin hijos, él bastante mayor que ella y podrido de dinero por lo que ella vivía de él y solo se preocupaba de ella, se cuidaba mucho y yo siempre me fijaba en ella descaradamente, me rozaba y ella como era muy puta se dejaba. Con sus hermanos, entre ellos mi madre, no se llevaba bien, pero a mí siempre me ha utilizado como chico de los recados, yo iba encantado porque siempre me daba dinero.
    
    Fue pasando la vida, a su marido una enfermedad lo postró en una silla de ruedas con demencia senil y tenía dos mujeres que se ocupaban de cuidarle mientras mi tía a sus 50 años se volvió más zorra que nunca, yo ya había oído que se había follado a más de un joven. Yo ya tenía 20 años y era bastante golfo y descarado. Entonces noté que ella me llamaba más con cualquier excusa o recado absurdo y seguía frotándose contra mí en cada saludo. Entonces empecé a verla como mujer, aunque ella ya se había fijado en mí como objetivo.
    
    Un día de tantos que me llamaba, me dijo a ver si me podía quedar esa noche en su casa, que se aburría mucho sola por la noche.
    
    Era un viernes a las 7 de la tarde y le dije que a las 8 ...
    ... estaría allí.
    
    —Vale perfecto. Gracias mi niño.
    
    —Te voy a dar yo niño cuando vaya —dije mientras colgaba el teléfono.
    
    Llegué y me encontré a mi tía en la sala con una batita corta y transparente y debajo una ropa interior con un tanga de encaje muy sexy.
    
    Me senté a su lado mirándola y ella me trajo una cerveza contoneándose mientras iba a la cocina y venía. Toda zorra queriendo provocarme.
    
    Yo ya sabía a lo que había ido, de hecho le dije:
    
    —Enseguida vengo tía, hace calor, me voy a poner cómodo yo también.
    
    —Vale Sirio, aquí estará tu tía esperándote.
    
    Fui directo a la habitación de ella a dejar mi mochila y me puse un pantalón de pijama blanco muy fino sin nada arriba ni debajo. O sea sin camiseta y sin calzoncillos debajo.
    
    Entré en la sala mientras mi tía me comía con la mirada, entonces tenía un pecho depilado con unos pezones pequeños siempre tiesos, que sigo teniendo y ni gota de tripa ni grasa de más. Moreno, 1,80, guapete de ojos azules.
    
    Me senté a su lado y ella acariciando mi muslo por dentro me preguntó:
    
    —Que quieres que hagamos? Que te apetece?
    
    En cuanto sentí su mano en mi muslo mi polla se levantó de inmediato haciendo una tienda de campaña gigante en mi pijama, abrí las piernas y puse su nano en ella que la empezó a acariciar por encima del pantalón.
    
    —Esto es lo que quieres no tía?
    
    —Uuuff!! Sii. No sabía cómo decírtelo pero sii.
    
    Empezó a lamer mi cuello y mi pecho y mientras bajaba se iba quitando la batita quedándose en esa ...
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