1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (54/59)


    Fecha: 15/10/2021, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... ojos, tenía la boca entreabierta, con los labios rojos enmarcados en la negrura de la naciente barba. Así como estaba, dormido y relajado parecía más guapo de lo que normalmente era. Su brazo me pesaba y con suavidad para no despertarle se lo retiré. Se movió para quedar mirando hacia el techo, ahora veía como se le expandía el pecho al respirar.
    
    Me inspiró un profundo sentimiento de agradecimiento, un amor que me calentaba el pecho al saber que podía contar con él para que lo fuera, que no iba a reclamarme sus derechos por la palabra empeñada con él, que me protegería contra todo y todos a pesar de mi traición. Y sentía que le amaba, pero de otra forma diferente a lo que amaba a Pablo, de él no me sentía dependiente y esclavo.
    
    Alberto, igual que Álvaro eran la paz y el sosiego. Pablo era la aventura, la fuerza, el riesgo, la locura, el amor sin fronteras. Elevé la mano y acaricié su mejilla con intención de que siguiera en sus sueños. Dio un pequeño respingo y abrió los ojos.
    
    -Me he dormido y ahora eres tú quien me cuida ocupando mi función. -sonreía deliciosamente, como un pequeño cuando se despierta contento y coloqué la mano sobre sus labios para que no siguiera hablando.
    
    -Sigue durmiendo. -me sujetó la mano y me besó los dedos uno por uno, ocupando unos segundos con cada uno de ellos.
    
    -Tendremos que comer algo, ya se ha hecho tarde para salir a la calle.
    
    -No quiero salir, vamos a seguir en la cama un día entero. -empecé a quitarme la ropa y él ...
    ... divertido, y con una risita, se levanto para desnudarse.
    
    -Haremos como los osos e invernaremos aunque sea verano. -se había quitado todo excepto el slip y ahora se metió debajo de la ropa a mi lado, aunque no hacía frío yo lo sentía y me arrimé a él para que me calentara.
    
    -Estamos en pleno verano y no consigo calentarme.
    
    -Ven, déjame que te abrace que yo tengo el calor que necesitas. -me apretaba contra él y reposé la cara sobre su pecho, pasé la mano helada por la piel de sus pectorales dejándola encima de una de sus tetillas.
    
    -Ahora estoy muy bien Alberto, a tu lado y calentito.
    
    -Yo también amor. -se dio la vuelta para mirarme y lentamente acercó los labios hasta encontrar los míos, me besaba pero sin hacer fuerza, solamente me rozaba los labios y me dejaba su aliento. Mi pecho pegado al suyo sentía la suavidad del vello que le cubría acariciándolo.
    
    -¡Oh, mi amor, eres tan bello, tan delicado y hermoso que temo romperte si te aprieto como quisiera. -sujeté su cabeza y le obligue a que el beso se incrementara, y abrí la boca en una invitación muda a que me diera su lengua.
    
    Entonces Alberto tomo el control y le dejé que me besara como era su necesidad. Metía su lengua buscando en mi boca el sabor de la saliva y yo se la acariciaba con la mía en un lento frotar que poco a poco se iba volviendo exigente y más potente.
    
    -Me gusta como me besas, me encanta Beto. -a la vez que me besaba acariciaba mi cuerpo con la mano derecha que tenía libre, la pasaba por toda mi ...
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