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Me enamoré de un hombre en Madrid (II)
Fecha: 16/10/2021, Categorías: Gays Autor: ceco, Fuente: CuentoRelatos
Iker es un hombre de alrededor 1.73 m de altura y rasgos vascos: cuerpo robusto; cara de contorno triangular; con ojos verdes; nariz alta y barbilla puntiaguda. Bastante atractivo, con cuerpo moldeado por años de gimnasio y una verga algo grande, gruesa y una cabecita bastante brillante. Un culo bastante abultado y un cuerpo lampiño. _____________ Esa noche, después de tener sexo, me quede en la habitación de invitado en el piso de Iker. A la mañana siguiente, después de levantarme, me acerqué a donde él le cambiaba a paños a su hijo, pidiéndole conversar por lo ocurrido durante la noche. Me interesaba enfrentar la situación desde un inicio con él, para no perderlo ni a él ni a su hijo, y ver que iba a pasar ahora en el futuro entre los dos. Nos sentamos a tomar desayuno y conversamos lo sucedido, Iker reafirmaba que no era homosexual y que le gustaban las mujeres, si bien su argumentación no me pareció (no creo que una copa haga homosexual a alguien, más bien rebela gustos "vergonzosos" para algunos) se los acepte y establecimos que mantendríamos la relación que siempre hemos tenido. Lo ocurrido quedo como una experiencia que iba a ser un secreto de ambos. Nuestra vida continuó de ahí en adelante, a pesar de que con lo ocurrido nuestra relación no era igual y estaban muy marcadas las distancias, nuestra relación a la vez se hizo más estrecha y unida en nuestra vida cotidiana. Nos turnábamos para cuidar a Iñaki (el hijo de Iker), realizábamos compras, íbamos al ...
... estadio a ver futbol juntos y recurríamos el uno al otro cuando necesitábamos algo. Paralelamente yo seguía con la folladura, chicas iban y venían a mi piso, algunas veces eran más de una e incluso conocí a un tipo con quien hicimos, junto a una guapa muchacha, un trio varias veces. Por su parte Iker también empezó a llevar chicas, me pedía que le cuidara a Iñaki cuando iba a follar con alguien, yo feliz lo hacía. Ya el sexo había dejado de ser uno de los tantos temas de nuestras conversaciones, como en un momento lo fue y de lo que más hablábamos era de su hijo, de cómo crecía y lo feliz que nos hacía a ambos poder ver ese proceso. Pronto Iñaki se convertiría en una personita muy importante en mi vida, formábamos un equipo, éramos los "I", ya que nuestros tres nombres por coincidencia de la vida comenzaban con la tercera vocal. Así paso el tiempo, meses hasta que un día Iker me pide que me quede (como muchas otras veces) con el pequeñito, él iba a una comida del trabajo en un local importante de la ciudad. Me acomode, como siempre lo hacía con el niño en la cama, me dispuse a ver una película (siempre me han gustado las películas de niño) y al poco rato llego Iker. La comida se había suspendido por un accidente en la empresa en la que trabajaba, él se enteró en el trayecto así que volvió de inmediato y se fue directo a mi piso donde estaba su hijo. Andaba cansado y me comentó que le dolía un poco la cabeza. Le invite que se acomodara en la cama a ver la película, Iñaki dormía ...