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Vacaciones con mi prima: La insinuación
Fecha: 24/10/2021, Categorías: Incesto Autor: krixus, Fuente: CuentoRelatos
... río, y yo también. Ella: ¿Qué te parece si nos metemos hasta lo hondo? Yo: Va que va. Ella: Pero me agarras porque no quiero que una ola me vaya a llevar. Yo: No te preocupes, Pam. Si quieres dame la mano. Una vez que me dio la mano, caminamos mar adentro como si fuéramos pareja. Fue bastante interesante ese momento. Porque yo la quería abrazar por atrás, y pegarle mi pene entre sus grandes nalgas. Ella: Oye, primo. Gracias por acompañarme a este viaje. Te quiero mucho. Yo también te quiero, prima. Luego le di un beso en la mejilla mientras mis manos se posaban en su cintura. Entonces ella me abrazo, y luego me dijo al oído – perdón por no querer modelarte el traje hace rato. Es que ese iba ser una sorpresa para mi novio. Tranquila, Pam – Le dije mientras nos abrazamos cubiertos hasta el pecho por el mar. Ella: ¿Te puedo preguntar algo? Yo: Si, claro. Es algo muy personal – me dijo mientras se separaba del abrazo (aunque todavía me estaba agarrando de las dos manos). Yo: Pregúntame lo quieres. Es más, vamos hacer un trato… todo lo que hablemos se va quedar entre nosotros ¿va que va? Y también lo que hagamos – Me dijo pícaramente. Yo: Si, Pam. Lo prometo. Ella: De acuerdo. Aquí voy… ¿Tú has tenido muchas relaciones sexuales? Yo: Más o menos… ¿Por qué la pregunta? Ella: Es que cuando estaba con mi novio o más bien mi exnovio, no sabía hacerle sexo oral, ni tampoco sabía cómo excitarlo, e incluso una vez me pidió sexo anal, ...
... pero yo me negué. Ya que soy muy inexperta en ello. Yo: ¿Y por qué no viste una película porno? Ella: Una vez vi una, pero no me gusto. Los penes de los hombres estaban exageradamente grandes y la bubis de las mujeres también. Pues esa es la idea, Pam. El porno es así. Te tiene que entretener y excitar. Y entre más grandes sean esas cosas, mejor. Bueno, a nosotros los hombres no nos gustan ver esos penes gigantes. Solo nos gusta ver las tetas, el culo y coño de las mujeres. Ella: Yo siento que un pene de ese tamaño me atraviesa todo mi cuerpo, Mientras yo me reía por su comentario. Una pequeña ola nos golpeó. Y aunque seguíamos agarrados de las manos, yo intenté abrazarla fuertemente. E incluso puede tocar sus pechos. No sé si ella lo sintió, pero fue genial. Ella: ¡Wow!... Estuvo fuerte esa ola. Espero que no nos vaya jalar el mar. Yo: Si quieres te puedo abrazar. Ella: Me encantaría. Sirve que también se me quita el frio. ¡Ven! abrázame por la espalda. Entonces ella se volteó y yo la abracé. Mi pene estaba pegado a sus nalgas y mis manos estaban en su vientre junto a las de ella. Segundos después, ella me dice – espero no nos vaya a picar algo debajo del agua. Yo: No te preocupes, yo te protejo. Y en caso de que te picara algo, yo te chupo el veneno. Y si me llegará a picar en una nalga o en mi muslo… ¿te atreverías? – Me preguntó mientras se pegaba más a mí. Yo: si tú me das permiso: por supuesto. Usaría mi boca para volverte hacer sentir ...