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Por culpa de Carmen, un joven me hace su puta
Fecha: 26/10/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... detrás, rozando mis pechos, sintiendo su dureza en ms nalgas, y me decía; T: Mira, están gozando. Mira la mano de él… Me fijé y más asombro, estaba dentro de su falda, claramente tocándola, ella con su pierna encima de él y la mano muy cerca de la entrepierna, Tobías me agarró las tetas y me decía cosas que hacían arder. T: ¡Qué pajita le está haciendo! Le está tocando todo su coñito, ¡mira como ella busca su verga! Mientras, me sobaba las tetas y me tocaba bien las nalgas sobre la faldita, me besaba el cuello, la oreja, me temblaban las piernas. T: Anda, ¡vamos a sentarnos mientras terminan! Me llevó a otro sofá y ya no respondí. ¡Me empezó a besar! Que lengua tenía, sus manos me tocaban, mis muslos, se acercaba a mis braguitas, ¡metía la mano bajo la falta y agarraba mis nalgas! ¡Estaba empapada! ¡Cogió mi mano y la llevo a su pantalón! ¡Dios, que verga! Era algo duro, enorme me parecía, reaccioné y le dije que paráramos, que no podía más que estaba casada, que quería ir con Carmen. Sonrió, muy seguro, y me dijo T: Anda, vamos. Fuimos al sofá en el que estaban y no había nadie. Me puse nerviosa pensando que se hubiera sin mí y se lo dije. T: No se habrá ido sin ti, tontita, vamos a buscarlos. Me tomo de la mano y me llevó al fondo, a una puerta que ponía Privado. Entramos y oí voces. Había cajas, mesas… Dimos una vuelta y me dijo que mirara. Me quedé muerta. Carmen estaba de rodillas, con las tetas fuera, comiéndole la polla, mientras el ...
... joven la magreaba y le decía cosas. - Chupa, putita, que tenías hambre. Que tetitas tienes. ¡Te voy a dar como nunca te han dado! Y ella más chupaba, Tobías, detrás de mí, me iba desabrochando la blusa, me cogías las tetas, los pezones, y me decía cosas, como el amigo T: Las dos unas putitas casadas con ganas de polla y te voy a dar. Su mano bajo y entró en mis braguitas, estaba chorreando, cuando llegó a mi coño, tocó mi clítoris, lo masajeó, y bajó a meter sus dedos en mi coño, cuando entraron sus dedos, me corrí sin remedio, que placer, cuánto hacía que no corría así. T: Agáchate y come mi verga, ¡zorra!!! Nunca un escuincle me había hablado así y me puso a mil, me agaché, lo desabroché y me quedé pasmada. ¡Vaya polla! Durísima, gorda, ¡depilado! La metí en mi boca y chupé, como nunca había chupado, a Daniel apenas se lo hacía, no me apetecía, pero esto era riquísimo! Cuando estaba llena mi boca de polla, escuché un largo y alto gemido, miré y era mi amiga, Carmen. La había vuelto contra unas cajas y la estaba cogiendo, fuerte, clavándola, bien agarrado a sus caderas, Le dio un azote en sus nalgas y ella gemía más fuerte! Me levanté, me apoyé en la pared, me bajé las braguitas y le dije; T: Métemela, Tobías, ¡dame fuerte! Él se rio, apuntó su verga y me clavó de golpe, se me escapó un fuerte gemido y vi cómo nos miraban ellos, me la metía muy rico, después de que me aleje de Flavio, ¡Daniel apenas si me tocaba y esa cogida se sentía de ...