1. La historia de mi primer trío (Parte 3)


    Fecha: 28/10/2021, Categorías: Confesiones Autor: Nati Galache, Fuente: CuentoRelatos

    ... hundía dos dedos en mi interior, podía sentir cómo intercalaba entre el mío y el de Liz por nuestros gemidos subsecuentes, Liz levantó sus pies y los apoyo en la cama, Ben dejó de tocarnos solo para penetrarnos, me embestía con fuerza por algunos minutos, y después lo hacía con Liz, la sensación de saber que penetraba a Liz y acto siguiente a mí me tenía muy mal, la simple idea de que nos estuviera cogiendo a ambas de tal manera me puso a mil nuevamente.
    
    Me vi en la necesidad de suplicarle que estallara, que compartiera su lechita caliente con nosotras, Liz me acariciaba el cuerpo y cada vez que era mi turno para que Ben me penetrara, me tomaba de las nalgas y las separaba para el fácil acceso de Ben, escuchaba a Ben agitado, jadeando, estaba a punto, y la simple idea me puso a punto a mí también, Liz se encontraba igual, comencé a sentir sus espasmos debajo de mi cuerpo, sus gemidos tan deliciosos y sus apretones en mi cuerpo ocasionaron que terminara casi al mismo tiempo que ella.
    
    Entre espasmos, besos y manos por todos lados, Ben dejó de penetrarme y soltó un grito de placer, saco su miembro para compartir su orgasmo con las dos, y de pronto sentí su semen caer en mi sexo que ardía, se resbalaba y desembocaba en el de Liz, que se veía exhausta pero complacida por la sensación, me tumbé a su lado y Ben hizo lo mismo conmigo, quedamos exhaustos pero muy satisfechos, y de pronto mis ojos se cerraron.
    
    Desperté desubicada en medio de Ben y Liz, quienes estaban ...
    ... dormidos, y pensé para mis adentros nuevamente, yo no hago esto, yo no duermo con nadie, en ese momento sólo me sonreí y me convencí a mi misma de que igual y valía la pena, me quedé dormida profundamente sólo para soñar con lo sucedido toda la noche.
    
    Al día siguiente me levanté tan caliente, que me vi en la necesidad de acostarme de espaldas a Ben y comenzar a mover mi culo en su pene, cuando comenzó a despertar, su miembro también lo hizo, solo para recibir tremenda mamada de mi parte y después, meternos a la ducha rápidamente para no despertar a Liz.
    
    Mientras ella dormía, me cogió tan duro que nuevamente me dejó satisfecha, luego de esto, me vestí e hice lo que nunca en mi vida había hecho, me fui a trabajar con la misma ropa del día anterior, menos mal que el día anterior había tenido tiempo de llegar a casa a cambiarme, de lo contrario, todos en mi trabajo estuvieran hablando de mi vida personal, cosa que ni yo hago.
    
    Me pasé todo el día imaginando situaciones, incluyendo lo que pudo suceder entre Liz y Ben cuando dejé su apartamento, luego de ese encuentro, tuvimos varios más a lo largo de ese mismo año, todos ellos muy placenteros y cada vez mejores, pero todo lo bueno tiene que terminar.
    
    Se terminó cuando Ben decidió regresar a Londres, no me hubiera importado seguir así mucho tiempo, y me parece que a Liz tampoco, para el día que se fue prometimos volver a encontrarnos en algún punto de nuestras vidas. Liz y yo nos hemos visto ocasionalmente, pero siempre llegamos ...