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El hermano gemelo de mi padre (IV)
Fecha: 31/10/2021, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos
Anteriormente: Una fiesta a la que me invitan y no quiero ir con la ropa que me obligan mis padres, así que acudo a la casa de mi tío para que me dé la de su ex novia. Todo termina con mi tío masturbándome corriéndome la tanga blanca diminuta de encaje. Y cerramos estando yo en el piso sentada apoyada contra la pared y chupando el falo de mi tío, gemelo de mi padre, sin manos, solo mi boca y mi lengua y sus manos guiándome la cabeza. Concluye ese episodio con una explosión de leche en mi boca, que cae por la comisura de mis labios, y por fuerza de gravedad a mi teta derecha que quedo descubierta por el movimiento, parte en mi pierna. La leche caliente de mi tío en mi cuerpo era el trofeo de él. Yo me derrumbe acostándome totalmente al suelo, tratando de recuperar el aire. Mi pecho aún subía y bajaba y mi corazón poco a poco iba recuperando su ritmo normal. Mi tío se viste y me dice que me arregle, que va a pedir un Uber para que me vaya. Eso me decepcionó un poco, me sentí usada, un objeto que usó mi tío para desahogarse. Pero obedecí. Me acomode la tanga, me baje la pollera blanca, puse en su lugar bajo cubierta a mi teta derecha. Me saque con un papel el exceso de transpiración. Y me arregle el cabello y el maquillaje. Me puse bien los tacos y en una bolsa puse mi ropa que había traído de casa. Bajo por las escaleras hasta el living. Allí estaba mi tío sentado tomando una copa de vino. Me llama con la mano sin hablar. Me acerco sin ...
... mirarlo a los ojos, y con timidez quedo frente a él. Me da dinero para el Uber y cuando estoy por tomarlo lo deja caer al piso, al lado de sus pies. Me arrodillo a buscar los billetes, es mucho más de lo que cuesta el Uber. Pero no digo nada, solo lo recojo. Me pongo de pie y le digo gracias. Él no dice nada, solo sonríe. Suena el timbre, ha llegado mi transporte. Me acompaña hasta la puerta, su mano se posa en mi cintura pero al llegar a la salida, baja tocando mi culo, y metiéndose por debajo de mi corta falda. No digo nada, sigo caminando. Él juega con mis nalgas, mete su dedo entre ellas. Al final llegamos a la puerta de salida donde espera el vehículo y se despide acariciando mis labios vaginales desde atrás. No digo nada, no lo miro, solo salgo de allí y me dirijo al Uber. Una vez dentro del auto mi tío saluda como una persona decente, yo solo lo miro y saludo para que no parezca nada anormal. El chofer habla de muchas cosas, del país, de la economía, del covid, de las vacunas. Yo respondo con cortesía pero estoy aturdida por todo lo que paso. Cuando llego a la fiesta, me aburro. La siento tan monótona. Los chistes de los chicos, la fanfarroneada por el alcohol, el cigarrillo o la marihuana me causa rechazo. Lo veo como actitudes infantiles. Muchos chicos intentan seducirme al ver cómo voy vestida, como una puta, pero una puta fina. Muchas chicas comienzan a hablar mal de mi, las veo mirarme de arriba a abajo y criticarme. Los chicos ...