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Me seduce la casada
Fecha: 31/10/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... mueves chiquita… E: Si papi me encanta devorar tu verga…! T: ¡Atáscate, uhm!! E: ¡Que rico, uhm!!! La puse de perrito y se la dejé caer suave, poco a poco subí mi intensidad, con toda mi fuerza le daba de nalgadas y le arañaba la espalda. Ella mordía una almohada y arañaba las cobijas, sus gritos retumbaban en el cuarto, sus fluidos salían sin parar, en eso ya no resistí más y me vine al mismo tiempo que ella, nos quedamos pegados como perros mientras recuperábamos energía... E: Hay chiquito, me dejaste bien arañada y desgreñada, ¡pero que rico! T: Estoy empapado de ti, pero sabes, ¡quiero tu culo! E: Que? jajá quieres más, me vas a destrozar, pero está bien, me gusto como me la metes por ahí. T: Pero primero hay que lubricarnos, ven mamita, ¡mámamela como tú sabes...! Ella comenzó a chupármela nuevamente, mientras yo le acariciaba las nalgas y con su propia humedad, le comenzaba a estimular su ano. T: Si, que rico te la comes, ¡uhm!! E: Ni Estela, ¡ni Ivette te la comerán así! T: Jajá, no se sabe, ¡mejor haz lo tuyo!! E: Eres un canijo, uhm, ¡pero qué buena verga tienes! Al tener mi pito bien parado la acosté en la cama le levanté las piernas hasta que sus rodillas llegaron a sus hombros y la empecé a penetrar lentamente, me excitaba ver como mi miembro se introducía en su anito. E: ¡Ay!!!! Cuidado, uhm, me duele, ¡ay!!! T: Jajá, pero te gustara nena, ¡uhm!! Una vez mi pene había entrado lo suficiente comencé a moverme ...
... suave la tomaba de la cadera con una mano y con otra le acariciaba la vagina, la posición se prestaba, me agachaba para morderle los pezones. T: ¡Uhm!! Evelia, que rico aprietas, uhm!! E: ¡Ah!!! ¡Uf, me duele! Ella se movía lentamente, estaba claro que le dolía, pero le gustaba, le junté las dos piernas sentí como me apretó más. Ella jadeaba y parecía quedarse sin voz, pero yo aumentaba las velocidades de mis penetraciones, después, sin sacársela me senté en un sofá que estaba en la habitación ella se dejaba caer sobre mí, al mismo tiempo le mordía su cuello y sus tetas, ella se agarraba de mi cuello para aumentar la velocidad de sus movimientos, yo admito que gritaba, su ano me estaba deslechando. T: ¡Uhm!!!! Que rico, ah, no ames, ¡que rico! E: ¡Si no pares, ah!! ¡Qué rico, uhm!! T: Te voy a partir bebe, uhm!! E: Mi amor, ¡déjame sentirte en mi ano!! Sus movimientos y las palabras que nos decíamos nos excitaban más, ella me mordía y me arañaba mientras yo le hacía más grande el ano, nos besábamos como locos, nos mordíamos los labios y todo lo que teníamos a nuestro alcance. La puse en cuatro y abriéndole las nalgas la comencé a triturar como loco. La embestía con fuerza, su culo estaba muy abierto y yo la tomaba del cabello y la embestía tan fuerte como podía, hasta que ambos nos venimos juntos. T: ¡Que rico, uhm!! E: ¡Ah!!! ¡Papi, uhm!! Mi leche empezó a rellenar su ano, sus precipitaciones de ella me ordeñaban delicioso, ambos ...