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Con mi amigo Buga (III): La confesión de mi amigo
Fecha: 06/11/2021, Categorías: Gays Autor: PackGay85, Fuente: CuentoRelatos
Después de haberme robado su ropa y haber disfrutado plenamente de su aroma, en la soledad de mi departamento, vendría una confesión de J que cambiará para siempre nuestra relación. El día que todo cambio era sábado, y J y yo compartimos un negocio que solía tener más movimiento los fines de semana, ya que entre semana al menos el, trabajaba en una institución privada. Ese sábado J pasó por mí en moto, el verlo con su chamarra de piel, su playera blanca de manga corta y su pantalón de mezclilla, me hizo verlo sexy, ya lo había visto así en otras ocasiones, pero después de la fantasía que había tenido con sus prendas, lo descubrí mucho más ardiente en ese atuendo. Me pasó su mochila y me la coloqué en los hombros, me puse el casco y me subí detrás de él. Mi pensamiento durante el trayecto se concentraría en que mi verga no se levantara y que el fuera a sentirla al estar recargado detrás de él. En cuanto me subí me tome ligeramente de su cintura y evite recargarme. J me dijo a través del intercomunicador que cada uno tenía en su casco -agárrate bien que hoy voy a pisarle un poco- está bien- conteste y lo agarre un poco más, pero sin llegar a ejercer presión. Él me dijo -te estoy diciendo que te agarres bien wey, ya sabemos que no hay manera heterosexual de que dos hombres compartan una moto, ese era un chiste que él solía hacer, pero jamás había hecho lo que hizo a continuación, cosa que me llamo la atención pero no le di mayor importancia- me tomó las manos y me hizo ...
... pasarlas de manera que quedara bien sujeto sobre su cadera justo en la hebilla de su cinturón y me dijo- ahora pégate bien a mí y recarga tu cabeza en mi hombro- yo seguí sus instrucciones rogando que mi pija no reaccionara, recordemos que hasta este punto yo suponía que el era heterosexual y que aquellas no eran más que medidas de seguridad ya que quería correr en la moto. Después de media hora de recorrido, llegamos al local, me baje de la moto y me quite el casco en lo que el estacionaba la moto yo me dedique a quitar los candados, cuando había terminado de quitar tres de los cuatro candados el llego y dijo. A ver wey te ayudo con la cortina, lo voltee a ver y como yo estaba agachado quitando el ultimo candado y él se había subido al escalón del local su entrepierna quedó justo a la altura de mis ojos y note una erección prominente que se marcaba en su pantalón de mezclilla, aquella erección era mucho más grande que la que tenía en la ocasión en que le había tomado la foto. No le di importancia, pero mi verga si, y empezó a saltar en el pantalón, traté de hacer un esfuerzo máximo porque no se viera a la hora que me puse de pie para levantar la cortina, entre los dos la levantamos y entramos al local. Hicimos las actividades necesarias como limpieza, acomodar y poner la lona donde se anunciaban nuestros servicios de fisioterapia y masajes relajantes. Justo en ese momento que habíamos terminado de hacer las actividades, recibimos un mensaje de los tres pacientes que ...