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Con el profesor depravado
Fecha: 11/11/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Al empezar la universidad me costaban un poco las clases ya que era algo nuevo para mi por más que estudiaba no podía con la uni y el gym (aunque ya asistía al gym aún no estaba bien trabajada y por lo tanto pasaba más tiempo en dicho lugar). Tenía el cuerpo más delgadita y fino pero claro mis tetas resaltaban mucho (yo pienso que más que ahora) Era un lunes por la mañana (odio pararme temprano) yo estaba un poco preocupada ya que teníamos examen de un parcial y la verdad aunque estudie un chingo dudaba que lo pudiera pasar ya que venían cosas en latín y de historia y yo no daba en ancho el ancho en dichas asignaturas. Total reprobé el examen y ya estaba en peligro el irme a extra, por lo tanto decidí tomar medidas extremas ya que no quería decilucionar a mis papás ya que movieron unas cuantas cuerdas para que pudiera entrar sin hacer examen a la universidad (no era pública) por lo tanto tendría que hacer algo para poder pasar la materia y como el profe siempre me veía con una cara de depravado sabía que tendría que hacer para sobornarlo, entonces me quedé después de clases para poder hablar con él sin que se viera tan descarado. El profe que se llama Pablo tendría en esa época unos 56 años era alto de 180 cm ya estaba con canas y una barba cerrada que se pintaba de un tono oscuro, su piel era morena y con mucho pelo en su cuerpo, tenía panza pero no muy grande se notaba que hizo ejercicio en sus años de juventud y siempre traía colgada una cruz de oro. No era ...
... guapo, pero cuidaba su apariencia. Al ver que se dirigía a su oficina lo alcancé para pedirle que me ayudara con la materia, porque se me hacía difícil (lo que pasa es que me aburría su clase y no le prestaba atención) y que haría lo que fuera por pasar la materia. A estas alturas ya había descubierto mi lado sumiso (en otro relato contaré como empecé con la sumisión) y me encantaba. Me mojaba solo imaginar como sería coger con una persona que me doblaba la edad, que me gritara lo puta que era, que sería su hembra, que me metiera la verga por el culo, eso me excitaba mucho. De solo pensar que podría estar con un maduro ya iba entre nerviosa y excitada. Ese día llevaba un pantalón negro muy pegado y un top blanco que dejaba ver un poco mi abdomen y marcaba mis tetas y arriba una sudadera muy ligera. Llegué con él y le expliqué el por qué había reprobado su examen y sin disimular me miró las tetas fijamente que casi se le cae la baba y me dijo que no podía hacer nada, que las calificaciones estaban por publicarse, yo como ya sabía que se iba a poner estricto puse cara lo más inocente y sexy que pude y vi como descaradamente se sobaba su verga por encima del pantalón. Yo me quise hacer la inocente y le dije "profe de verdad necesito pasar su materia". Profe: pues podemos llegar a una acuerdo pero no creo que aceptes. Caro: haré lo que sea solo dígame que tengo que hacer. Profe: pues enséñame qué tienes debajo de esa ropita de niña inocente. Me acerque ...