-
Tus besos y tus caricias en aquel fin de año
Fecha: 20/11/2021, Categorías: Confesiones Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
... asiento de atrás más espacioso, la calefacción en marcha con el depósito lleno, no había problema alguno, bueno si… después de la cena copiosa y de los manjares que habíamos tenido a nuestra disposición, cerca de la medianoche y tras una botella de champagne consumida, nos reíamos con nuestras historias y con situaciones parecidas, sus caricias en mi pelo me fueron acercando a él, hasta tenerlo encima con sus manos buscando mi tanga por debajo del vestido, estábamos dispuestos a que la ventisca no estropeara la noche pero quizás si un preservativo… No dije nada, no quería que nada se interpusiera entre los dos, había dejado de tomar la píldora hacía ya unos meses por prescripción de mi ginecóloga y no quería que aquello nos arruinase la noche, así que le deje hacer a la vez que le quitaba yo sus pantalones, sus manos encontraron su premio y despacio se fueron introduciendo por debajo de mis medias y mi tanga, una prenda casi inapreciable, pequeña que solo tapaba parte de mi sexo, sus dedos acariciaban mi clítoris, su pene en mis manos subía y bajaba, mi boca lo empezaba a succionar, sus gemidos inundaban el habitáculo del coche bailando con los míos. A cinco minutos para el año nuevo estaba sentada a horcajadas sobre él con su pene dentro mi cuerpo, Pablo me agarraba de la cintura moviéndose al son que le marcaba, mis medias rotas y mi tanga tirados en el suelo, su pene se introducía una y otra vez en mi vagina, resbalando, dejando escapar cada vez que salía de mi parte ...
... de mi flujo empapándole los testículos, me estaba corriendo en plena ventisca en el asiento trasero de un todo terreno, mis manos en el techo haciendo tope moviéndome de arriba abajo siendo penetrada con su polla, sus manos apretando mis pechos lamiendo mis pezones, me estaba partiendo en dos y mis gritos tapaban sus gemidos y le alentaba y gritaba para que no parara y no me dejara de follar. Me tumbó boca arriba con mis piernas abiertas y en alto, él sobre mí entre ellas con una de sus piernas de rodillas en el asiento y la otra medio tumbada y empezó a meter nuevamente su polla en mi coño con más brío. Sentía el coche tambalearse de un lado a otro de la fuerza con la que Pablo aplicaba al empujar su pene dentro de mí, estaba tan mojada que su polla más que deslizarse navegaba en mi interior, cada vez más fuete y más rápido, Pablo paro sus embestidas y dejándola muy dentro de mí se empezó a correr con los ojos cerrados apretando sus dientes, su pene expulsaba chorros de su semen caliente dentro de mí coño, nos empezamos a besar apasionadamente, me llegó incluso a decir que me amaba. No nos dimos cuenta, pero el año nuevo ya estaba allí, habíamos pasado y entrado el año follando, tampoco nos dimos cuenta de que unas luces detrás de nosotros y mano tocaba con sus nudillos el cristal, era la policía municipal que venían en nuestra ayuda, aquellos agentes tuvieron la delicadeza de no decirnos nada, esperaron a que me vistiera y nos sacaron de allí en su coche, según se ...