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Como fue el debut con mi hermoso hermano
Fecha: 25/11/2021, Categorías: Incesto Autor: betobi2020, Fuente: CuentoRelatos
Mis padres salieron muy temprano por la mañana. Partieron rumbo al pueblo de donde es mi mama, a visitar a la familia. Estarán todo el fin de semana allí. Y mi hermano anoche fue a la casa de su novia, donde seguramente pasaría todo el día, dejándome la casa para mi sola. Les cuento un poco de mí. Me llamo Camila, tengo 19 años, y a pesar que muchos chicos me ven como una chica sexy, nunca tuve relaciones. Lo más lejos que he llegado fue con mi último novio, a quien una vez estando en su casa, lo masturbe. El me pedía todo el tiempo que hiciéramos el amor, pero yo aún no estaba preparada y eso derivo en una pelea y no nos hemos vuelto a ver. Mi pelo negro contraste con mis ojos color verde y soy un poco petisa, mido 1,57. Tengo un par de kilos de más, pero los hombres no se fijan en ello ya que tengo unas tetas muy grandes y llamativas, y es allí donde siempre se posan las miradas de los hombres. Mi culo, aunque no es muy llamativo, sí que está muy firme, tal vez porque suelo dedicar algunas horas todas las semanas al gimnasio. El sol que ingresa por la ventana hace que ya no pueda dormir. Me quedo un rato en la cama escuchando, pero el silencio en toda la casa confirma que me encuentro sola. A pesar de no haber querido entregar mi cuerpo a un hombre aun, soy una chica muy sexual. Claro que sin haberme entregado aun, mi único contacto con el sexo es mediante el autoconocimiento. Y es así como, al igual que hago siempre que estoy sola, me preparo para jugar un rato con ...
... mi cuerpo. Me aseguro que la puerta de la casa este cerrada para no recibir visitas inesperadas, agarro una muda de ropa limpia, mis juguetes que guardo celosamente en un cajón junto a mi ropa interior, y me dirijo al baño. Nada disfruto más que explorar mi cuerpo mientras me baño. Abro la canilla y dejo que la bañera se empiece a llenar mientras quito mi ropa y admiro mi cuerpo frente al espejo. Al quitar mi camiseta veo mis pechos en el espejo, notando que mis pezones se encuentran muy erguidos. Y no es para menos, realmente tengo ganas de empezar el día masturbándome. Al quitar mi tanga y ver lo mojada que estoy, decido no perder más tiempo. Agarro los dos juguetes con los que deseo jugar hoy, de esos que pueden usarse bajo el agua, y me meto en la bañera. La canilla no tiene mucho caudal, por lo que la bañera se llena muy despacio. Pero su principal función no es esa. O al menos no es la que a mi más me interesa. Me acomoda de tal manera que al agua que cae lo haga sobre mi vagina. Apenas siento el agua caliente golpeándome no puedo evitar emitir un leve gemido. Fue muy suave, pero si no estuviera sola en casa me habrían escuchado. Uno de mis juguetes tiene forma de un pene real. Y así se siente al tacto, casi como se hubiera un hombre de verdad conmigo. Y lo que más me gusta de este juguete es como se siente en mi boca, así que comienzo a pasarle la lengua, recorriendo todo el tronco y la cabecita. Al mismo tiempo uso mí otro juguete en mi entrepierna, uno sin ...