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Taxista: El pase (Partes 1, 2 y 3)
Fecha: 27/11/2021, Categorías: Gays Autor: JReyParches420, Fuente: CuentoRelatos
... Venezuela, tengo una amiguita que la caraja es Dios. Y cómo no sé más como imitarlo. Mejor lo cuento como lo diría yo. Era una vecina, con un culo grande, muy degenerada, muy necia. Estaban en unas escalas que daban a una terraza y ella muy descarada, le decía que tenía la vagina muy dilatada ahora porque estaba en sus días. Según ella. Muy hinchada. Pero que eso la colocaba muy arrecha. Así como yo me iba colocando y cómo a él en ese momento, apenas escuchó eso. Yo me relamía mientras le ponía atención. La Caraja le dijo que no le gustaba porque se le marcaba mucho y no podía usar leggings, acto seguido se levantó una faldita y le mostró. El chamo le señaló que él también. Y ella le dijo que se subieran a la terraza. Allá la morboseó, y el chamo detalló todo lo que pasó. Los pezones de la mujer, como se quejaba y como la agarraba. Mientras que yo no podía ni respirar; bajo el pantalón yo tenía la verga dura chorreando lubricante, sentía como todo se me ponía húmedo e incómodo. Hubo un momento que al respirar me recorría un vacío en el estómago, quería que me dijera él como tenía la verga, a que olía, que me dijera si olía como le olía la pantaloneta. Quería ver si se le marcaba el bulto en el pantalón, si la tenía tan dura como yo, quería chuparle las tetillas, y él decía, le chupé los senos, y esa palabra me retumbó, quería verlo de espaldas así todo ancho parándome él culo. Y él dijo, esa caraja se me puso de espaldas y me paraba ese culo. La puso de ...
... frente y le chupó el “coñito”, la muchacha se retorcía y yo me enderezaba la espalda hacia atrás tratando de aligerar la tensión. Él se relamía los labios, hablaba sin parar, por cierto, hablan mucho… para mi fortuna y la de mi fantasía. Yo me le imaginé esa verga dura, ese culo apretado grande seguido de las piernas gruesas bordeando la forma de la pantaloneta llenándola perfectamente y esa verga gorda adelante. Le quería apretar la espalda con los dedos y apoyarle la verga contra el culo mientras le agarro el pecho con fuerza. Sentía un dolor agudo en el pene y una tensión fuerte en los testículos. El chamo dijo que le lamió entre los labios de la vagina, muerto de susto que alguien los viera. Oía el ruido al alrededor y se espantaba. Se la trató de meter, pero dijo que no, que no se la metiera por ahí porque no podía, que la clavara por atrás. A punta de saliva, y enfatizó; con un poco de saliva y con eso tuvo. Esa caraja se estremecía contra la pared, yo contra el borde de ese suelo en ese parque en Bello y este chamo contra ella en aquella terraza. Yo le miraba esos labios y le imaginaba la boca atragantada con mi glande, relamiéndose y escupiendo para humedecerme la verga. Y entonces me estalló la yerba y lo vi con esos labios húmedos, mojados entre mi lubricación y su saliva, lo vi de frente… parado…, mirándome y le quería meter la lengua en la boca, él me miró se quedó callado, y yo igual. Oí esa noche en el estómago, como si me apretaran el vientre, caí ...