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Sueños sobre el sillón
Fecha: 27/11/2021, Categorías: Incesto Autor: Fd, Fuente: CuentoRelatos
Después de que terminamos nuestro encuentro en el sillón, –no te comenté que tu hermana nos estuvo viendo y disfrutando con nosotros, no sé si eso cuente como un trío, jajaja– nos acomodamos la ropa, nos pusimos cómodos en el sillón y terminamos de ver la película antes de ir nuestro cuarto a dormir. Me desperté a media noche con un poco de sed, –siempre llevo un vaso con agua junto a la cama para tomar cuando se ocupa, pero hoy se me olvido llevarlo– salí de la cama con cuidado de no despertarte, camine por el pasillo en dirección de la cocina. Cuando iba pasando por la sala el silencio de la noche fue interrumpido por un ruido, me puse en alerta, agudice el oído, escuche atentamente, parecía un gemido, un gemido de placer… me acerqué al sillón donde antes estuvimos gozando y vi a Raquel mi cuñada, ahí, acostada, parecía como dormida –no sé porque razón no fue a su cuarto, tal vez recordaba la escena reciente...– sí, estaba dormida, de nuevo un leve gemido se escapó de su boca… le observé mejor, tenía un cojín en medio de sus piernas ligeramente apretadas sobre él, respiraba agitadamente y un leve sudor cubría su frente, la mire con cierto morbo, me quede viendo, ella no lo sabía pero la veía al tiempo que un pensamiento me hacía endurecer, con un último gemido se mueve más fuerte, agitada, ella se despierta mientras aprieta el cojín que tiene entre tus piernas… con una pícara sonrisa lleva el cojín a su boca y lo muerde justo donde su sueño húmedo se descargó… se ...
... toca un momento, como si comprobará lo que acababa de pasar fuera cierto, sus dedos tocan sus ropas, sus manos llevan el cojín hasta su nariz, lo huele como queriendo sentir la fragancia que ella le acaba de regalar, –parece que es el mismo que puse debajo de Moni unas horas antes– lo lame y lo acomoda de nuevo entre sus piernas. Sueños húmedos, sueños mojados, ganas de ti. Espere con mi respiración agitada tratando de no hacer ruido a que se volviera a dormir, mi erección esta firme con lo que vi, –y, también con lo que pensé– con la boca aún más seca me fui lo más aprisa que pude por el agua y regrese al cuarto para acostarme al lado de Moni, ella esta como siempre duerme, boca abajo, su culo al aire que tanto me gusta… me acuesto junto a ella y la abrazo, pego mi erección en su pierna, no, no hay respuesta así que un poco frustrado me cuesta quedarme dormido, y, con ganas de algo más. La mañana nos alcanza pronto, aún es temprano pero ya hace calor Moni todavía duerme y salgo de la habitación con rumbo al jardín. Ya es sábado y como es fin de semana largo en un rato más toda la familia vendrá a pasar el día y aprovechar la alberca que mis suegros acaban de construir –la verdad es que les quedo muy bien-, paso junto a la sala y veo que mi cuñada ya no está en el sillón, me detengo un instante al recordar como la mire hace unas horas y antes de siquiera pensar algo salgo al jardín. Camino un poco hasta las sillas cerca de la alberca y advierto que Raquel esta de ...