1. Araceli, camuflada


    Fecha: 03/12/2021, Categorías: Infidelidad Autor: Rafael77, Fuente: CuentoRelatos

    Más allá del deseo que va creciendo por Araceli, viene de la mano por el amor que nos empezamos a profesar el uno por el otro, nos comentamos situaciones diarias tratando de verles el lado positivo a la turbulencia que nos rodea, recordamos pasajes de nuestras vidas y los comentamos, nos reímos o burlamos de los mismos, ella ya entiende mucho más mi humor así que más allá de ofenderse también empieza a hacer críticas acidas a los temas.
    
    Pero no todo podía ser miel, no se podía tapar el sol con un dedo, en casa ella ya no tenía sexo con su esposo, lo cual lógico le hacía ruido a él y empezaba a tocar el tema del “amante”, me comentaba que en las discusiones ella estaba “mal cogida”, por lo del mal humor que aparentemente ella tenía y que el “pendejo” (ese soy yo), hiciera bien su trabajo, a lo que le respondía a ella… si me conociera, me diría más adjetivos… y si supiera todo lo que hacemos se vuelve loco, al parecer ya había modificado su forma de vestir también que lógico se notaba y generaba fricciones que según ella tenía bajo control.
    
    El plus es que también sus hijos estaban sobre ella cuestionando cuanto tiempo pasaba en el celular, ya que se podía ver su estado de conexión y curiosamente no había mensajes de ella con alguno de ellos, y para prevenir más inconvenientes decidimos usar Signal, si fue antes de que todo el mundo pensara que Whatsapp robaba información, así que de un modo seguíamos en contacto sin que le cuestionaran el tiempo en línea.
    
    Y ...
    ... efectivamente como lo comento Araceli en la parte de su relato, con las fotos que nos tomábamos y/o videos tenía la inquietud de subirlos a la red, lógico después de pasar los estándares de calidad de ella. De inicio fue su negativa, ya que un argumento es que alguien nos reconocería, que alguien pudiera verle la “cicatriz” o el “lunar”, a lo que respondía… ¿pues cuantos han visto tu lunar en la nalga?... algo que me daba mucha risa, pero a ella no.
    
    Así que buscando una respuesta donde los dos pudiéramos estar cómodos con mi petición, conseguí unas pelucas y antifaces, así podríamos mantener un poco de misterio en lo que haríamos, por fin llegó el momento de volvernos a ver, seguíamos subiendo las escaleras del deseo a pasos agigantados y si no era regla u obligación para Araceli orinar en mi boca lo hacía para satisfacerme de cuando en cuando.
    
    Llegamos a nuestro encuentro, para variar se veía exquisita, la ropa justa marcando sus deliciosas piernas, sus generosas nalgas, sus tetas jugosas, su cabello rubio cubriendo su rostro, llegue y la bese, me beso, nos abrazamos, nos dirigimos a nuestro base de amor, ya entramos con más naturalidad, sin nervios, pero sin con ansiedad de aprovechar cada minuto juntos.
    
    Si bien pensaba yo sorprenderla con las pelucas y antifaces el sorprendido fui ¡¡yo!!, llevaba unas medias negras, que contrastaban con su bella piel blanca, no podía dejar de devorarla y lógico, ella de llenar mi boca de sus flujos, tener esas ansias de apretarle las nalgas, ...
«12»