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Mario (14 de 22): Normalidad relativa
Fecha: 05/12/2021, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
Esa mañana tendría otra sorpresa para el momento de vestirnos. Nos habíamos levantado temprano para prepararnos y después ir a la gasolinera a buscar el todo terreno con sus motos, como el primer sábado. Salía de la ducha y Guille me dio una pequeña y cariñosa nalgada que más era una caricia. -En el armario tienes la ropa que debes ponerte. -me señalaba una de las puertas en el vestidor, fui allí y lo abrí, sospechaba lo que era y acerté. Un traje en cuero parecido al suyo para motocross, guantes y botas. A pesar de adivinar lo que era, me llevé las manos a la boca y evitar soltar un grito, así de pronto, me pareció muy bonito. -¿Es para mi? -Guillermo me miraba y sonreía divertido ante mi infantil sorpresa. -¿Para quién si no? Solo espero haber acertado en la talla. -en aquel mismo departamento del armario tenía la ropa interior que compre días atrás. Me volví y salté rápidamente abrazando su cuello, enrosqué las piernas en su cintura y comencé a besarle gustoso la cara, lo mismo que hubiera hecho si se tratara de mi padre. -¡Gracias papi! -¿O sea que te gusta? -solo le asentía moviendo la cabeza y sin dejar de llenarle la cara de besos. -Pero Guille, no se montar en moto. -¿Sabes hacerlo en bicicleta? -Eso sí. -Pues es lo mismo y yo te enseñaré a domar la máquina si hace falta. -me golpeaba jugando el culete con pequeños azotitos, y también me comía la cara a besos. -Venga, comienza a vestirte que nos vamos a desayunar. -cogí un slip ...
... y luego él me ayudó a ponerme, por primera vez, aquel traje. Había acertado plenamente y me sentaba como un guante. Me miré en el enorme espejo que devolvía la imagen de alguien que era yo pero costaba reconocerme, hice algunas poses y me eché a reír. -¡Waau! Estoy irreconocible. -mi cabello brillaba deslumbrante sobre el rojo del cuero de los hombros. -Deberás recogerte el pelo, puede ser peligroso llevarlo suelto. -le miré risueño. -Crees que debería cortármelo. -Me gustas así, pero puedes hacer lo que desees. -Entonces seguirá largo hasta que tu digas. Las sorpresas no habían terminado, después de desayunar recogimos el todo terreno con el remolque y las motos, en este caso solo había dos, una de ellas más pequeña. El mastodonte de la otra vez le entregó un casco y unas gafas y Guille a su vez me lo pasó todo a mi. -Creo que el tamaño de la moto te ira bien para tu tamaño, no la hay más pequeña si no es para niños. -con aquel hombre delante no me atreví a volver a saltar sobre él para volver a besarle una y mil veces, y lo hubiera hecho de estar solos. Ese día tuve mi primera clase de motociclismo, el uso y control de la máquina y comenzar a correr en ella, desde luego que no subí a la montaña como él, pero pude hacer el recorrido de los caminos rurales cercanos. -¿Has pasado el día bien? Espero haber acertado. -No creía que esto era así y no me extraña que a ti y a Robert os guste tanto. Estábamos en la ducha y Guillermo me acariciaba ...