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El abuelo (Parte 6)
Fecha: 09/12/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
Esa noche al llegar al hotel descubrí en el hall, sentado, al muchacho que nos trajo el desayuno. No llevaba el uniforme, lo que significaba que estaba esperando nuestra llegada. Ya era medianoche. En recepción estaba el conserje con una sonrisa de parte a parte apenas nos vio entrar. Le pregunté si sería penoso hacernos llegar una botella de agua con gas a la habitación. — Tienen agua, refrescos y botellines de licor en la nevera de su habitación… — Sí, ya me consta, pero no hay ninguna con gas; si es molestia o ya no es posible…, no hay problema, no se preocupe. — Gracias, disculpe usted, está cerrada la cocina, —dijo el conserje. — Disculpe, señor, si lo desea puedo salir a comprarle su botella a un bar cercano y se la subo a su habitación, —dijo el muchacho acercándose a nosotros. — Toma dinero, —le dije. — Deje, señor, ya me lo dará, voy en una carrera antes de que cierre, —y se salió corriendo. Aun no nos habíamos desnudado del todo, estaba Anselmo lavándose la boca, y sonó el timbre de la puerta. Llegó el chico muy pronto. Había ido corriendo y había venido pausado para no llegar jadeando. Le hice pasar. Cerró la puerta y le di un beso a sus labios, mordiéndole suavemente su labio inferior. Me abrió la boca y le dejé mi lengua para que jugara con ella, luego transportamos ambas lenguas a mi boca y así jugábamos hasta que salió Anselmo. El chico, mirándome, se acercó a saludar a Anselmo y lo besó en la boca. Anselmo llevaba su pantalón puesto, iba ...
... descalzo y sin camisa y se sentó en el sillón que había frente a la cama. Se sacó su libro y se puso a leer para desentenderse. Ya estaba en primera fila para contemplar lo que iba a venir. — ¿Cómo te llamas?, —pregunté al muchacho, — Loren, Lorenzo, pero es Loren, —me respondió. Lo invité a que se desnudara y dejara su ropa en una de las banquetas y yo acabé de desnudarme y lo dejé con el resto de mi ropa que estaba en la otra banqueta. — Anselmo, ahora venimos, vamos a la ducha, —dije. — Ya iré yo luego, —respondió y siguió leyendo. Cuando estábamos en la ducha, mientras nos lavábamos uno al otro, me pregunta: — ¿Quién es este Anselmo? — Anselmo es mi novio, —respondí. — ¿Tu n…, su noviooo…? Asentí con mi cabeza y con una mueca en la cara dando a entender que nada había de extraño. — Debe tener 60 años o qué se yo… — Tiene 73 — ¿Queee…? ¿Y folla aún? — Totalmente en forma, aunque hoy estamos muy cansados y lo voy a dejar tranquilo, pero gusta ver cuando follo con otro, —le contesté. — Ah, se ha sentado para mirar lo que hacemos…, —dijo. — Sí, para mirar. — Y ¿no…?, ¿nada…?, ¿quieto…? — Si le apetece lo hará conmigo, a ti te dejará tranquilo… — ¿Sí?, ¿por qué? — Porque tendría que pedirte permiso y no te lo pedirá teniéndome a mí, —le contesté. — ¿Le podría dar permiso antes?, o rogárselo; nunca he follado con un mayor, siempre con amigos, me gustaría probar… — Anselmo es delicioso en el sexo, muy delicado, ...