1. Joder, lo que tiene mi sobrino entre las piernas


    Fecha: 14/12/2021, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos

    ... cuerpo, mi sexo totalmente humedecido, preparándose para recibir su pene que esperaba que fuera más pronto que tarde.
    
    Raúl se puso de rodillas delante de mí, mis piernas a ambos lados de su cuerpo cuando sus dedos cogían mi pantalón del pijama quitándomela despacio junto con mi braga, ayudándole elevando mi pelvis para que me lo pudiera quitar mejor y poco a poco iba quedando mi cuerpo desnudo, Raúl al ver mi vulva depilada dejo el pijama a la mitad de mis muslos para acariciarme, sus dedos pasaban por un monte de Venus depilado, sin vello alguno, parecía que le fascinaba que no tuviera vello, me lamía y metía esa parte de mi cuerpo en su boca, luego buscaba y frotaba mi clítoris, recorriendo mis labios tanto mayores como menores con su lengua, despacio fue metiendo sus dedos en mi vagina haciéndome gemir, nuestros ojos se clavaban el uno en el otro, sin apartar ni un segundo nuestras miradas, le miraba no con sorpresa sino permitiéndole y rogándole con la mirada que me los volviera a meter, sacándolos y dándome a probar sus dedos, mojados con mi flujo.
    
    Levantándome las piernas me quito el pantalón por completo, estaba completamente desnuda con mis piernas abiertas teniéndole a él entre ellas, la excitación flotaba en el ambiente y se podía llegar a cortar, no perdía ni un solo movimiento de su cuerpo cuando se empezó a quitarse la camiseta, un pecho duro y musculoso apareció ante mí, pero la sorpresa fue cuando se quitó el pantalón y admire aquella polla tan grande y ...
    ... dura, con un glande rosado, pero sobre todo tan, tan grande, no menos de 21 centímetros de polla que iban a ser para mi sola, una polla que se elevaba hacia mí haciendo como una pequeña circunferencia, mi sobrino enseguida vio mi expresión al ver su polla y se apresuró a dármela a probar, levantándose sobre mí, poniendo un pie en el suelo me acerco su polla a mi boca y se la empecé a lamer.
    
    Era enorme, casi ni me entraba en la boca, lamía, chupaba, devoraba a la vez que le oía gemir, a la vez que le veía disfrutar cuando mi boca resbalaba arriba y abajo llenando con su polla a duras penas mi boca y poco a poco me dejaba con más ganas de ella, la fue retirando de mi boca, fue bajando pasándomela por todo el cuerpo, desde mi barbilla, pasando entre medias de mis pechos los cuales apreté reteniéndola para que mi sobrino la subiera y bajara entre ellos y con mi boca esperándole al final dejando que su glande se metiera un poco en mi boca y nuevamente empezar ese camino descendente por mi tripa, por mi monte de venus, por mis labios vaginales.
    
    Estábamos los dos tan excitados que no atendíamos a ningún ruido, ni al tiempo que parecía haberse detenido para nosotros, yo estaba a punto de entrar en ese momento en que mis más bajos instintos hicieran realidad el deseo que me había perseguido aquella noche, el tiempo si se detenía para mí cuando note el roce de su polla entre mis labios humedecidos dirigiéndose a la entrada más solicitada por un hombre del cuerpo de una mujer, la ...