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Primeriza se traga puño
Fecha: 17/12/2021, Categorías: Confesiones Autor: Donni, Fuente: CuentoRelatos
... llevaba ropa interior de encaje, con un tanga que se introducía sensualmente entre su culo. Fue una lástima escuchar como la tela se rompía entre mis manos que la arrancaban de ella salvajemente. Su inocente timidez y asombro ante lo desconocido me excitaba haciéndome perder la cordura. Tomé su mano y la llevé hasta mi verga, ella se dejaba llevar, comenzó a acariciármela y a masturbarme lentamente, podía sentir sus pequeñas manos apretando mi verga inflamada y dura. Succioné sus pechos como una cría hambrienta, sus pezones eran tan suaves y deliciosos, su piel aterciopelada se erizaba mientras con mis manos masajeaba su vulva y el clítoris, derramando gran cantidad de flujos sobre la rajita de su culo. Introduje un dedo y masajeaba su punto G desde dentro mientras me comía el resto de su cuerpo centímetro a centímetro. Luego introduje dos, luego tres… y con 3 dedos masajeaba dando pequeños círculos y presionando suavemente mis dedos, como llamándola hacia mí. Uf, me quedo corto al tratar de describir los gemidos de Estefany, eran de esos gemidos excitantes que casi se apagan en sollozos. Sus uñas se enterraban en mi espalda mientras ella se estremecía de placer perdiendo el control de su propio cuerpo. Luego de un buen rato, al sentir su mayor excitación, abrí sus piernas, masajeaba mi glande enorme sobre su clítoris y por toda la periferia de su vulva, y poco a poco fui introduciéndola toda en ella. Ella ardía por dentro, y a pesar de una inocente ...
... estrechez, la cantidad de flujo permitía que mi verga entrara sin mayor dificultad. Ella gemía intensamente mientras la penetraba una y otra vez. Alternaba mis movimientos lentos y rápidos, suaves y fuertes, según notara la excitación en su rostro, era como un lenguaje no verbal en el que nuestros cuerpos se comunicaban. Sus tetas brincaban bruscamente tras cada embestida, ocasionalmente le preguntaba si se encontraba bien, si estaba cómoda o si lo estaba disfrutando. Ella ni siquiera podía escucharme, estaba extasiada, como en otra dimensión, jadeos, gemidos y contracciones eran las únicas respuestas que podía darme. Y para mi eran más que claras. Logré darle dos orgasmos, uno pequeño y el segundo más intenso y prolongado. Lo supe al sentir como su vagina se contraía fuertemente exprimiendo mi verga y ella se convulsionaba de manera sensual, toda su piel se erizaba, su abdomen se endurecía y sus piernas temblaban de manera sutil. Estuve a punto de eyacular pero me contuve. Quería darle todo ese semen de bocadillo. -¿Alguna vez te han hecho un oral? –le pregunté -No –respondió jadeante y temblorosa -Pues hoy es cuando –dije, mientras acomodaba sus piernas y sus caderas a la orilla de la cama. Alcé sus piernas y me arrodillé en el suelo frente a su vulva, podía comerme esa panocha cómodamente de esa manera. Comencé a recorrer toda su raja con mi lengua, desde su culo hasta la punta de su clítoris, lamía babeantemente introduciendo mi lengua cuanto podía en su ...