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La virginidad de Eva
Fecha: 19/12/2021, Categorías: Confesiones Autor: Geronimo68, Fuente: CuentoRelatos
... siente! -Tienes que sentir como sabe… Rápido me le acomodé encima pero invertido. Mi verga le cayó en la boca y entendió. Se atrevió y me la chupó para quitar la lefa que quedaba y yo en tanto fui a meterle los dedos para masturbarla frenéticamente y provocarle una nueva descarga orgásmica. Después me dí la vuelta para acostarme a su lado. -¿Estás bien? -Si… más tranquila! -¿Estabas nerviosa? -Un poco… pero ahora estoy bien. Me gustó! -Me alegra mucho saberlo… Yo también estuve un poco intranquilo. No quería fallarte... -Por qué lo dices? -Bueno… porque la primera vez es importante y también es importante que sea satisfactoria… -Sí, claro… Más tarde volvimos a aparearnos y logré que vuelva a gozar. Ya muy de madrugada, me acompañó hasta la puerta y nos despedimos. Martha seguramente dormía ya. Una semana más tarde, la tía me llamó para pedirme pasara por su casa. Justamente era sábado y al anochecer fui. -¿Cómo has estado? Eva hace unos días volvió a su casa y me pidió te saludara… -Gracias… creo que cumplí con el encargo que me hizo… -Sin duda. Lo hiciste muy bien y fue bello, emocionante verlos coger… -Perdón? -Gerónimo, Gerónimo. Esta casa tiene sus secretos, puertas más, puertas menos y rincones. Y no podría haberme perdido esas hermosas escenas… tan calientes. Además de supervisar tu trabajo. Jajaaa! -¿Entonces? -Entonces te repito lo hiciste muy bien… Eva quedó encantada de dejar su virginidad de esa manera. ...
... Solo que yo me aguanté las ganas durante la semana, porque verlos coger me dejó caliente. Así que te pregunto si tienes un rato para mí esta noche… -Si usted lo pide… -Lo pido y ya no quiero esperar. Ven… Fuimos a su habitación, a su cama y me empujó para que cayera acostado de espaldas. Se desnudó rápido y se me vino encima, liberó mi verga y la entró a mamar. Sin dudas las ansias la consumían. Se fue mojando la concha con mis jugos y su saliva. Soltó mi pija para subirse a la cama en cuatro patas. Me paré detrás, apoyé la poronga en la entrada y empujé. Empujé, entré y arranqué a cogerla con fuerzas. Mis vaivenes y su paja en la concha, más la excitación acumulada, la llevaron a un rápido orgasmo. -Mmmm, que rico… lo necesitaba! -Un gusto servirla… -Oye… Tu abuela me preguntó un par de veces sobre lo que hemos hecho en la cama… y la muy ladina me juró que le cogiste el culo… ¿Es cierto? -Si… -Y… el mío… ¿te parece “cogible”? -Claro que si… me gusta! -Será el pago por los servicios prestados! Jijiji! Otra vez se puso en cuatro patas con el ojete bien tirado hacia atrás. Lamí su concha para cargar de su lubricante natural y lo llevé hasta el hoyo fruncido. Varias veces hasta mojarlo bien e incluso metiendo un dedo. Me paré para apoyar la cabeza de la poronga y empujar. Se abrió paso y ella se tensó. -Despacito que ese si es bien virgo…! -Cuando sienta que empuje usted haga fuerza como para cagar. Así se abre y yo entro… -Bien que sabes, ...