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El destino estuvo de mi lado: Mi primera madura (Parte 2)
Fecha: 24/12/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: DarioB, Fuente: CuentoRelatos
Seguí a Valeria hasta su cuarto, caminando torpemente con el short abajo, levanté su vestido para ver su culo desnudo en el camino. A pesar de haberme venido en su boca apenas un momento antes, mi pinga seguía erecta y durísima, ella me la cogía con firmeza mientras me llevaba hacia su cama. Al entrar a su cuarto, le saqué completamente el vestido, tampoco se había puesto brasier, me había estado esperando muy preparada, contemplé su cuerpo desnudo por un instante antes de lanzarme hacia sus pechos. Comencé a chupar sus tetas, siempre me fijé más en su culo, pero me di cuenta que también tenía buenas tetas, eran de buen tamaño y estaban muy firmes. Sus pezones oscuritos se habían puesto duros, yo los mordía con suavidad y los succionaba mientras usaba mis manos para masajear su culo, y ella me hacía una deliciosa paja a dos manos. Después de un rato, ella me ordenó desvestirme, mientras lo hice ella se acostó boca arriba en su cama, me acerqué a acostarme con ella, su mirada me indicaba que la penetrara y yo no podía esperar más. Ella abrió las piernas, acomodé mi pinga sobre su rajita, ella cerró los ojos y soltó unos gemidos leves, comencé a penetrarla despacio, estaba muy excitado y nervioso, no podía creer que me estaba tirando a Valeria en su propia cama. Luego de unos minutos me sentí más confiado, le agarré las piernas abriéndola lo más que podía, y comencé a darle más duro, ella empezó a gemir más fuerte. Me dijo que me acercara a ella, me abrazó pegando mi ...
... cuerpo al suyo y con sus piernas atrapó mi cintura, teniéndome cerca me susurró al oído "hace tiempo quería tenerte así", yo seguía dándole duro a su conchita, sentí como me arañaba la espalda y seguía susurrando "que gusto por fin tener tu pinga para mí" sus palabras me enfermaban. Después de un rato, Valeria me dijo que me acueste, así lo hice, ella se puso encima de mí, agarró mi verga, puso la punta en la entrada de su concha y bajó despacio hasta que la tuvo toda adentro. Comenzó a moverse llevando el ritmo de la penetrada, se colocó un poco hacia atrás, apoyándose con las manos en mis piernas, yo sólo disfrutaba del espectáculo de sus movimientos y sus gemidos mientras ella disfrutaba de mi pinga. Levanté mi cuerpo llevando mi cara hacia sus pechos, empecé a chuparle las tetas y la tomé del culo ayudando al movimiento que se hacía cada vez más intenso. La abracé y me acosté trayendo su cuerpo hacía mí, ahora el ritmo lo tenía yo, así que empecé a penetrarla con fuerza, me encantaba oírla gemir. Le indiqué que me cabalgue dándome la espalda, quería disfrutar de la vista de su culaso. Se apoyó en mis piernas y empezó con una cabalgada intensa, que rico culo se le veía, comencé a nalguearla y me di cuenta que a ella le gustaba, así que seguí hasta dejarle las nalgas rojas. Tomé el ritmo de la cachada levantando mi cuerpo, luego de un rato ella se inclinó quedando en 4, así que me arrodillé detrás de ella y empecé a embestirla mientras le cogía las caderas. Sus gemidos se ...