1. Elmer y la jurisprudencia de la logia (Primera parte)


    Fecha: 25/12/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: ElmerVanHess, Fuente: CuentoRelatos

    ... amigas de ella, Beatriz, Mariana, Rosa...
    
    -Las conozco a todas!!!
    
    -Uh, bueno a eso iba, me podes contar un poco que vinculo las une. Porque algunas veces se reúnen en el departamento de Irma y se escuchan ruidos, humos con olores penetrantes, unas especies de invocaciones.
    
    -Decime Irina, vos sentiste bien el olor del humo?
    
    -Ehhh, más o menos
    
    -Sí o no?
    
    -Te confieso, tengo un agujerito en la pared, chiquito, y a veces espío por ahí. No me mires así che, me gusta, soy voyeur y que?
    
    -No te dije nada.
    
    -Bueno la última vez había más humo que siempre y empezó a salir por el agujerito, para mi casa.
    
    -Y? La verdad! -dije comenzando a tomar el toro por las astas ante tanto envalentonamiento.
    
    -Y... fue raro. Empecé a sentir una calentura, extrema, muy raro porque estaba en otra, y de pronto un calor intenso empezó a quemarme por dentro. Me arranque prácticamente la bombacha y tuve que ir corriendo a un armario para sacar un consolador que hacía mucho no usaba, lo enjuague y me empecé a masturbar, primero despacio después frenéticamente.
    
    Intentaba escuchar que pasaba pero el deseo en el otro departamento pero la sensación era irrefrenable. Sentía como mis jugos brotaban y empapaban la pija de goma. Me sentí transportada como si estuviese siendo garchada por dos o tres tipos. Caí sobre un sillón y no pude parar hasta un rato después que sentí que se fueron, como a la media hora. Sentía ese miembro dentro mío, entrando y saliendo, lo sacaba y lo chupaba y ...
    ... lo volvía a enterrar, como poseída. Con la otra mano retorcía mis pezones primero, después chupaba mis dedos y jugaba con mi clítoris, en ese momento totalmente duro.
    
    -Ay, Irina me estas matando... -balbucee, pero no me escuchaba.
    
    -Era algo indescriptible como si fuera una especie de droga, jamás sentía algo así. Alcanzaba a escuchar unos raros cánticos, como lamentos o invocaciones, pero el humo seguía brotando y no podía concentrarme, necesitaba ser penetrada cada vez más.
    
    Mi sexo chorreaba jugos en forma inaudita, como nunca antes, dedos, consolador, nada saciaba mi apetito, acabe una vez y extrañamente ya empezaba a buscar el segundo. Confieso que no soy multi-orgasmica pero no podía parar, nada era suficiente. Mojaba mis dedos con mi boca, chupaba el consolador y seguía sin parar, alcanzaba a jugar con la punta en el clítoris pero una necesidad insaciable hacia que tuviera que metérmelo otra vez.
    
    Llegué a arrancarme un pequeño mechón de pelos en el segundo y casi inmediato orgasmo. Mi mano entraba en mi boca casi entera y chorreando iba directo a mi concha. Lo hundí y así, adentro, jugaba con el mientras pajeaba mi clítoris. Sin sacarlo tuve el tercero y casi el cuarto. Corrí y saque un segundo consolador, más chico y después de lubricarlo con un aceite que tenía sobre la cómoda lo empecé a meter en mi culo con un preservativo. Así doblemente penetrada llegue al cuarto orgasmo. Por suerte mi sillón era de tela y los almohadones absorbían la gran cantidad de ...