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De puta cara a gatita dócil
Fecha: 18/01/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
... metiéndole mano por debajo del pantalón a la vez que le iba desabrochando los botones de la camisa, Irina que así se llamaba aquella muñeca rusa ya medio desnuda se lanzó sobre mi tío sin darle tiempo a reaccionar comiéndoselo a besos y tumbándole en el sofá. Necesitaba un respiro, aquello era más duro de lo que yo había pensado y aprovechando que la botella de champagne estaba vacía me levante a la cocina a coger otra y después de abrirla sentí a Alekséi detrás de mí, se había desnudado por completo y me agarraba los pechos por detrás sintiendo un pene erecto por encima de mi vestido, me besaba el cuello una y otra vez mientras que sus manos no paraban de sobar mi cuerpo, se apoyó sobre la encimera e hizo que me agachara y le hiciera una mamada, cayéndose la botella al suelo. Aquella noche mi trabajo era el de puta y debido al negocio millonario era una puta bien cara que haría todo lo que se la pidiera, le estaba poniendo un preservativo a la vez que se la chupaba, me incorpore y poniendo una pierna encima de la encimera, abrí mi vestido por la zona de la raja y empecé a jugar con su polla sobre mi tanga, Alekséi sin inmutarse me miraba de arriba abajo, recostado sobre la encimera con los codos apoyados en ella no se movía, simplemente esperaba, esperaba a que su puta lo hiciera todo. Sin pensármelo más aparté hacia un lado el tanga cogí su polla y la fui metiendo despacio en mi vagina, su polla poco a poco, centímetro a centímetro iba ganando espacio dentro de mi ...
... cuerpo, lo que en un principio era repulsión por aquel hombre ahora era deseo, empecé a mover mis caderas adelante y atrás, hacia delante en busca de su polla que se metía y desaparecía dentro de mi vagina, hacia atrás para volverla a meter, en ocasiones rompía el baile de mis caderas para meterla y dejarla allí dentro de mi vagina mientras acercaba mi cuerpo a él y nos besábamos. Al principio mi vagina lo recibió con desagrado, metiéndose incluso con algo de dolor, pero ahora húmeda y mojada disfrutaba cada vez que me acercaba a él introduciéndose su polla cada vez más, Alekséi, simplemente miraba y gemía, sus manos seguían sobre la encimera de la cocina, los gemidos detrás de mí cada vez más altos, mis gemidos empezaban aparecer cada vez que aquella polla me penetraba, la verdad que vieja, con o sin pastilla era una polla enorme y dura que estaba haciendo que me olvidara por un momento de con quien estaba. Por fin Alekséi movió sus brazos y cociéndome de las caderas fue el quien empezó a follarme, rápido y duro, metiéndomela hasta el fondo de mi vagina provocando los primeros gritos en mí, gritos que hicieron que mi tío mirara y se quedara mirando hasta que Alekséi se corrió, saco su polla con el preservativo lleno de su leche y empezara a besarme, quite la pierna de la encimera y él aprovechó para quitarme las tirantas de mi vestido cayendo al suelo. Ahora era yo la que estaba inmóvil, inmóvil y desnuda delante de él, solo los zapatos de bacón y el tanga de hilo ...