1. La madre insatisfecha


    Fecha: 20/01/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    ... empecé a penetrarla lentamente.
    
    A: ¡Ah!! ¡Que rico!
    
    J: ¡Esto es un sueño!
    
    Empecé a embestirla despacio, quería darme el tiempo de disfrutar a esta casada, a la madre de mi amigo.
    
    Le acariciaba sus piernas, esas que me volvían loco y fuero inspiración de varias pajas, Angelina gemía se agachaba empinándose más, que rico me apretaba, empecé a moverme más fuerte hasta que sus nalgas chocaban con mi pelvis.
    
    A: ¡Que rico, uhm, así que rico, agh!
    
    J: ¡Dios, uh, que rico coge!
    
    La acosté y levanté sus piernas, dejándosela ir de golpe, me agachaba a mamarle sus pezones y besarla, ella movía muy rico su pelvis e hacia gemir, no sé si los demás habían notado mi ausencia, solo quería seguir fornicando con Angelina.
    
    Ahora estábamos en un misionero, me empujaba pegando mi cabeza a sus tetas, la mamá de Harry solo gemía y me apretaba las nalgas para que no dejara de metérsela.
    
    A: ¡Ah, si así, que rico, que duro, coges rico, uhm!
    
    J: Ah señora, que rico prietas, estas buenísima, quería cogerte desde que te vi, uhm, ¡estás de lujo!
    
    Me acosté y ella subió a cabalgarme, se movía como demonio que rico era tenla encima, acariciando sus nalgas y empujándola a mi verga, jamás pensé que ...
    ... mi sueño se haría realidad.
    
    Angelina se movía fantástico, su cabalgada me tenía a full, le acariciaba sus tetas, la besaba, le apretaba sus nalgas, ¡que rico!
    
    A: ¡Ah!! ¿Qué rico, te gusta?
    
    J: ¡Como no me va a gustar, uhm!
    
    A: ¡Papito me vas hacer venir, agh!
    
    J: ¡Yo también me voy a venir!
    
    La cama rechinaba, gemíamos más duro, me mordía, se movía como lombriz, de pronto ella lanzo un gemido angelical, la señal que estaba teniendo un orgasmo, no pasó mucho para que yo también empezara avenirme dentro de ella.
    
    A: ¡Uhm!!! ¡Que rico, ah!!
    
    J: ¡Toma mi semen, chiquita, tómalo!!
    
    A: ¡Ah, Jona, que rico!!
    
    J: ¡Eres la mejor!
    
    Quedo encima de mi reposando su orgasmo, yo todo sudado me reía y no daba crédito a lo que había sucedió.
    
    Una vez recuperado me vestí, ella solo se tapó y dijo que me fuera, que no quería verme, que era un traidor y un mal amigo, además ella no tenía cara para verme.
    
    No me importo, me fui y me fui contento, me había cogido a una mujer bien sabrosa, que era casada y madre de mi amigo.
    
    Lo último que supe fue que ella se fue con otro y su marido se volvió gay, de Harry no supe nada, pero en mi memoria aún vive ese rico momento que pase con su madre. 
«123»