1. Escapada a la montaña con mi madre (VII)


    Fecha: 22/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Edipo14, Fuente: CuentoRelatos

    ... tumbaba boca abajo. Supongo que os haréis una idea de lo que me apetecía tirarme a comérselo cual animal, y del esfuerzo que tuve que hacer para contenerme.
    
    Una vez con ella tumbada comencé a masajear de la misma forma que lo había hecho por la tarde. Primero la espalda y el cuello, rozando por momentos los laterales de sus aplastados pechos. Más tarde pase a las piernas, subiendo hasta el culo y centrándome un buen rato en amasarlo, como a mi bien me gustaba. Esta vez eso sí intente evitar la zona de la entrepierna, ya que quería jugar un poco con ella y no lanzarme a lo evidente. Después de un buen rato le dije que se diera la vuelta y repetí el mismo proceso. Empecé por el cuello para más tarde centrarme en sus tetazas. La verdad es que siempre me quedaba embobado con ellas. Verlas bien relucientes por el lubricante, resbalándose entre mis manos, sintiendo como la respiración de mi madre se aceleraba muy levemente cuando pasaba por sus pezones. Simplemente increíble. Más tarde como era obvio bajé hasta las piernas, eso sí evitando de nuevo la entrepierna para que se siguiera calentando. Tras un buen rato de masaje decidí decirle lo inesperado.
    
    -Bueno mami pues ya estaría. ¿Qué tal? ¿Te ha gustado?
    
    -Emm... Bueno sí... O sea... Sí sí ha estado genial cariño... -decía ella totalmente desconcertada mientras se incorporaba en la cama-.
    
    -¿Qué pasa mamá? ¿No te ha gustado algo? -Decía yo haciéndome el tonto mientras me acercaba disimuladamente hacia ella-.
    
    -Sí sí ...
    ... hijo me ha encantado, sólo es que conociéndote pensaba que ibas a salir con ese rollo del final feliz jajaja -lo decía en tono de broma, pero en realidad se notaba que se moría de ganas-.
    
    -Bueno eso era otro tipo de masaje mami. Pero dime, -decía yo mientras me iba acercando más y más a su boca- ¿te gustaría?
    
    -Bueno... -ella comenzaba a sonreír- No te voy a negar que por ahí abajo está algo húmeda la cosa...
    
    -¿Ah sí? ¿Estás muy mojadita?
    
    -Bueno un poquito sí... -decía sacando su lengua y metiéndola de lleno en mi boca, dándome así un húmedo morreo que daría comiendo a una interesante noche-.
    
    -Mmm... Bueno pues hoy soy tu masajista privado, así que puedo poner solución a esto... -decía yo plantándole mi mano en su muslo-.
    
    -¿Ah sí? ¿Y qué me hará el señor masajista? ¿Me va a tocar un poquito como antes? -Decía con esa voz de niña buena que a mí tan cachondo me ponía, signo de que ella estaba también caliente como una moto-.
    
    -No... Ahora no te voy a tocar. Voy a hacer algo que me lleva apeteciendo toda la tarde... -dije para comerle la boca una última vez antes de poner rumbo a mi siguiente objetivo-.
    
    Tras esto no lo dude ni un segundo y me puse encima de ella. Comencé a bajar lentamente, terminando nuestro guarro morreo para luego seguir besándole el cuello y más tarde comerme con mucha calma su rico par de melones. Los chupé bien de arriba a abajo, metiendo por momentos mi cabeza entre esas dos preciosas masas de carne. Pero en lo que más me centre sin ...
«12...456...10»