-
Mi amo R y yo (Parte 1)
Fecha: 24/01/2022, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anamxgdl, Fuente: CuentoRelatos
-No te confundas reina, él es tu novio, podrías tener hasta marido y aun así yo sería tu amo. A Emmanuel lo conocí hace tiempo, es un hombre guapo, alto, moreno, con unos brazos que dan ganas de dormir ahí por siempre y muy bien dotado. Cuando nos conocimos ambos buscábamos cosas distintas y la vida nos separó, pero por azares del destino la comunicación volvió y sin planearlo nos encontramos en una relación virtual dónde descubrimos que nuestros gustos y fantasías eran similares. Al parecer nos había faltado tiempo. Yo lo pensaba todos los días y el me imaginaba encima todas las noches. Anteayer decidimos vernos, él pasó por mí y al subir al subir al auto me pidió que me cambiara y me entrego una bolsa de papel. -Quiero que todos vean lo que me voy a cenar. Con él siempre quisimos asumir el rol de amo/sumisa y a través de la pantalla sabíamos que decirnos, pero no imaginé que al momento de la verdad estaría tan nerviosa. En el interior venía lencería a juego de satín verde oscuro y encaje negro, una tanga, ligero, y un brasier, medias negras, un vestido con escote suelto más corto de lo que yo usaría también de satín y unos zapatos negros de ante tipo stilettos que apresar de ser altos aun así apenas llegaba a sus hombros. Sabía que pasaríamos la noche juntos, quizá tomar algo, cenar, algo de música, pero al llegar a un lugar no lo reconocí, supuse que era algún hotel o quizá un Airbnb más lujoso y me emocioné, lo vi bajar una especie de maleta ...
... pequeña de la cajuela y se acercó a abrirme la puerta y ayudarme a bajar, siempre ha sido un caballero, me dijo que no trajera nada de mis cosas y asentí. Bajé y lo tomé de la mano y me aferré a ella esperando no soltarla nunca. -Te ves hermosa mamacita -solo atiné a reírme y sonrojarme. Al entrar a aquella casa un hombre alto todo de negro y muy serio tomó su saco lo guardo y nos pidió seguirlo, mi cabeza imaginaba la noche más tierna y romántica. ¡Pobre ilusa! Entramos en un salón con una iluminación azul y rojo dónde apenas se distinguían sombras me aferre aún más a su mano y pregunté dónde estábamos. -Shhh! Las perritas no hablan hasta que su amo lo diga. Quedé ida sin saber que decir pero su tono y sus palabras hicieron cosquillas en mis oídos y mi estómago. Cuando mis ojos se acostumbraron a la oscuridad note que estábamos en una casa donde al parecer los invitados daban tienda suelta a sus más oscuras fantasías y satisfacían sus deseos más profundos. Antes de adentrarnos más pregunto si quería seguir. -si. Que si estaba dispuesta a hacer y dejarme hacer. -si. Pidió una mesa y unos tragos muy ligeros, no quería que el alcohol arruinara la noche. Comenzó a sacar cosas de aquella maleta mientras yo estaba absorta en lo que me rodeaba, todo lo que veía y oía era un subido de adrenalina que parecía terminar en mi sexo que se mojaba cada vez más. Me beso el hombro y salí del limbo en el que está a mientras veía a dos mujeres besarse y un ...