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Aventuras y desventuras húmedas: Segunda etapa (4)
Fecha: 25/01/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
Sergio y Marta oficialmente volvieron al de tres días después de su encuentro en la biblioteca. La joven acabó derramando alguna lágrima de felicidad al escuchar que “su chico” la perdonaba y volvía a confiar en ella. El muchacho se había creído las sinceras disculpas y dio por válida la historia de cómo mientras estaba con su ex, Marta solo pensaba en él. En verdad, habían sido tres días porque Sergio había decidido hacerse el duro, o eso pensaba él, porque realmente hubiera aceptado al día siguiente de la conversación. La primera semana fue un éxtasis de felicidad, los dos sonreían en todo momento y la placidez era lo que primaba en la relación, aunque también otra cosa. Al siguiente fin de semana, fueron a un hotel para en palabras de Marta “recuperar el tiempo perdido” y… lo recuperaron. Estuvieron tanto el sábado como el domingo sin salir de la habitación, solo disfrutando de la cama y el calor mutuo. Probaron la ducha, la cama, la silla, el suelo… incluso lo hicieron en la taza del baño para rememorar su “segunda” primera vez. Sin embargo, lo que apareció como un huracán, al poco tiempo se disminuyó quedando en una brisa de verano. La fogosidad de los primeros días desapareció a la tercera semana y al mes, la relación volvía a sus orígenes, a como era antes de su ruptura. Rutinaria. Los paseos sin rumbo y con poco que contar estaban a la orden del día. Los planes casi eran obligatorios para tapar la carencia de la compañía, en resumen, si paraban de hacer ...
... cosas, simplemente se aburrían. Sergio lo fue notando y a comienzos de diciembre, comenzó a darse cuenta de la realidad. El sexo había disminuido, era normal, no podían mantener el ritmo de las primeras semanas, pero volvía a ser tan común como antes, casi similar a cumplimentar un informe. Él solía pasearse por sus bajos para humedecer la zona, se colocaba arriba haciendo que esta terminase y después, ella hacia lo mismo cabalgándole en un silencio sepulcral. Cada día, veía más claro que la situación no había cambiado en lo absoluto, aunque de momento no le incomodaba. Pensaba que quizá fuera su culpa, que tenía que acomodarse a la nueva vida en pareja que había olvidado, o quizá simple tensión por los exámenes que se aproximaban… cualquier cosa. Lo mejor de todo, o por lo menos así lo veía Sergio, era que el estudio lo sentía como una prioridad. Con los exámenes más o menos cercanos, prácticamente a diario estaban estudiando en la biblioteca, eso sí, jamás volvieron a desatar sus fuegos internos en el baño. A mitad de diciembre, con las fiestas navideñas a la vuelta de la esquina, salieron a hacer su rictus habitual, dar un paseo cogidos del brazo. Para muchas parejas eso era suficiente para disfrutar, bien pegados y una conversación agradable les bastaba para pasar horas y horas caminando sin rumbo, solo disfrutando de la presencia del otro. Sin embargo, para estos dos no era el caso y cada día el joven tenía más muestras de ello. Pocos temas trataban y la mayor ...