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Aventuras y desventuras húmedas: Segunda etapa (Fin)
Fecha: 02/02/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... ejercicio en el sofá y ahora le tocaba al joven demostrar la vitalidad de la juventud. Al menos un rato, no podía dejar todo el trabajo a la “vieja” de Carmen. Las manos de la mujer rodearon suavemente el cuello de su sobrino mientras las piernas haciendo todo lo contrario se abrían ante las primeras acometidas del joven. Con pausa comenzaron un sexo más relajado que de costumbre, con penetraciones más tranquilas, pero mucho más profundas. Ambos se miraban en la leve oscuridad que les envolvían, mientras lo único que se movía era las mantas que tapaban los cuerpos de los amantes. La ventana rugía furiosa por el viento del exterior, pero entre ambos solo había calma y mucho amor. Sus frentes se empezaron a juntar y ninguno rompió el silencio que derramaba amor a cada segundo. Solo al de un buen rato la mujer abrió tanto los ojos como la boca de forma exagerada. Había notado en las últimas entradas que estaba a punto y que de nuevo, otro orgasmo se avecinaba, su sobrino en un día le traía la cuenta de todo un mes. Cerró los ojos mientras Sergio no paraba en su lento movimiento y echó la cabeza para atrás mientras las venas del cuello se le inflamaban de forma grotesca. Un leve suspiro y el temblor de piernas le hicieron saber al joven que la preciosa dama había llegado, que el orgasmo había salido y con un tierno beso en los labios, se detuvo. —Me tienes pillado el punto —le comentó en un susurro cuando se recuperó. —Lo mismo podría decir —respondió Sergio ...
... besándola en el cuello. —Déjame arriba, cielo. Cambiaron de posición y Carmen se introdujo el pene de su sobrino de nuevo en su delicada vagina. Le costó al principio, porque su interior estaba todavía muy sensible, pero al de unos minutos comenzó a notar que podía moverse sin ningún problema. El sexo pasó en unos cuantos minutos de ser amoroso a convertirse en algo mucho más apasionado. Las caricias habían dejado paso a los fuertes agarres. Sergio apenas movía sus dedos de aquellas dos nalgas que le aplastaban, las sujetaba como si sus manos fueran las garras de un águila y Carmen posaba sus uñas en el pecho del joven hasta casi herirle. Mientras el tiempo transcurría y el sol se ponía tras el manto casi congelado del pueblo, el sexo se iba intensificando. Sergio ya había soltado algún que otro cachete a las nalgas de su tía que rebotaban agradecidas. Carmen agarraba al joven que tenía postrado en la cama con una fuerza leonina mientras movía su cadera sin parar en movimientos rápidos y fuertes. —Carmen, date la vuelta —pidió Sergio con la respiración acelerada. —¿Cómo? —contestó deteniéndose por un momento. —En la misma posición, pero mirando para la ventana. O sea al revés. La mujer asintió y se puso como su sobrino requería. Sintió de nuevo los dieciocho centímetros de Sergio dentro de su cuerpo cuando se sentó encima de su pene. Aquella postura le proporcionaba más placer y moviendo el trasero comprobó, que no solo era un poco mejor… sino muchísimo ...