1. Fruto prohibido


    Fecha: 02/02/2022, Categorías: Incesto Autor: C.Dee.L.C, Fuente: CuentoRelatos

    ... cambio a una de animal hambriento vigilando su presa. Note que tragó hondo mentalmente estaba aplaudiendo porque obtendría lo más que deseaba. Me tomo unas cuantas fotos hasta que me acerque a él y le dije —Dejemos de fingir cógeme dónde quieres tío— me miró con asombro me tomo por el cuello observando mi gargantilla apretó fuertemente y me besó a su antojo. Un beso lleno de deseo su lengua saboreo todo el interior de mi boca nunca dejo de apretarme el cuello. Ese beso marcó lo que sería la noche más excitante y carnal que he vivido. Dejó de besarme y comenzó a tocarme sin ninguna delicadeza sentía esas manos firmes tocar mi piel, la misma se encendía rápidamente como una hoja de papel en llamas. No eran solos sus manos la que tocaban mi piel si no su lengua viajaba por otro camino.
    
    Mientras hacías estos recorridos iba caminando y empujándome a la hacía la pared. Allí sentí como su cuerpo se pegó al mío y sentir su erección me arrebato de placer. Lo tomé por el pelo y lo bese satisfaciendo las ansias que había guardado por él. Era increíble sentir su miembro rozarme en mi entrepiernas. Su desespero era fascinante saco mis senos por encima de mi sostén los miro y su lengua se deleitó primero con mis areolas y después con mis pezones. Me tenía gimiendo, suspirando y jadeando que hacían que mi respiración fuera errática. No dejaba de comerme mis senos y una de sus manos encontró mi feminidad atrapada en aquella tela sensual. Posó su mano encima de mi pubis y fue bajando ...
    ... hasta encontrarse con una braga mojada. Paro de chuparme los senos; me miró con una perversidad que me volvió loca y para rematarme cuando me dijo —mi niña es una putita rica— lo bese nuevamente y le dije —Pruébeme tío mío— pasó su lengua por mis labios y se dedicó hacer un camino de mordidas hasta llegar a mi ropa interior. Él desgraciado no me la quito si no la rompió de un tirón. No me equivoqué en desearlo de la manera q lo hice. Con sus dedos iba tanteando mi parte íntima. Primero rozo mi clítoris para luego apretarlo con dos dedos. Luego trazos unas líneas alucinante sobre mis labios vaginales y por último exploró mi interior con dos dedos. Al principio fue dulce, pero al ver como lo miraba de complacida su ritmo se volvió rápido y preciso. Trataba de ahogar mis gritos, pero era imposible no me importo si algún vecino me escucho. Estaba disfrutando al máximo con el hombre que había robado mi sueño. Sustituyó sus dedos por su lengua la verdad no sabía si podía aguantar tanto placer. Siguió en su tarea no solo su lengua sentía si no toda su boca junto con sus dientes. No pude aguantar más y me corrí en su cara.
    
    Complacido con mis jugos en su cara y sobre todo en su boca nos volvimos besar, dónde su lengua se aseguró dejarme mi sabor. Me volteo para quedar de espalda a él y me dijo al oído —Mi niña putita sabes a manjar de los dioses— pasó su lengua en mi oreja y por cualquier lugar que viera visible. Me quito el sostén acarició mi espalda hasta llegar a mis nalgas. No ...