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Medicinas milagrosas
Fecha: 03/02/2022, Categorías: Incesto Autor: fedemontemayor, Fuente: RelatosEróticos
... excitada y fuera de si. Me metí entre sus nalgas y empecé a lamer todo lo que podía, mi madre empezó a gemir y de repente se contorcionaba. Le empecé a lamer de arriba abajo y estaba como loco. Ya no pude más con mi palo y me puse en posición para penetrarla. No batallé en lo absoluto. El sonido que hacía mi pene entrando con toda esa humedad yo creo que cualquiera que estuviera cerca sabría lo que estaba pasando en ese cuarto. Así estuve muy buen tiempo, la voltie y le bajé el escote y le empecé a chupar esos senos, esos pezones los succionaba de una manera brutal, ella no paraba de gemir y yo ya con todo lo que estaba viviendo no iba aguantar mucho más. Puse mi pene cerca de si boca y le dije chúpamelo, me valía si estaba dormida o despierta. Lo que si es que su boca se abrió y le daba duro el mete y saca, escuchaba como hacía pecarás pero eso no me importaba, como dije no aguante mucho y me vine dentro de su boca. Me asegure de que todo quedara dentro de ella. Cuando estaba completamente vacío, saqué mi pene y le cerré la boca, se la tape y le dije trágate todo, ella no dijo nada. Yo pensé que no había escuchado, cuando escucho ese sonido de ciando estás tomada de un solo trago un refresco. No me lo podía creer se lo había trabajo todo. Me quede acostado a lado de ella un momento y seguí jugando con su coño. La desnude completamente y me lleve toda la ropa que le quite a su cuarto. Le saqué un panty similar del mismo color y su piyama y la limpié completamente bien. La sequé completamente y la vestí. Me la lleve a su cuarto no sin antes quedarme con el regalo de su panty para el día siguiente. La dejé en su cama no sin antes darle una nalgada fuerte a mi nueva muñeca. Lógico que ese día todavía no terminaba.