1. Fiesta familiar


    Fecha: 05/02/2022, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... Ángeles me miraba extrañada, tire suavemente de ella y me siguio. Cuando íbamos a entrar al salón, donde estaba Pedro durmiendo la borrachera, ella se freno de golpe. Me miraba interrogándome y ahora con un poco mas de fuerza la metí en el salón. Había solo una luz suave encendida. La apoye en la mesa de comer que había en el salón. Me puse detrás de ella y ella no se dejaba. En el “forcejeo” logre meterle mi rabo en el coño y eso la dulcifico. Me pedía en susurros que nos fuéramos, me llamo pervertido y otras cosas. Según la follaba su resistencia disminuía a pasos agigantados y la situación la ponía mas cachonda.
    
    Una vez tenia el rabo bien empapado, lubricación natural, lo coloque en la entrada de su ano y fui empujando. Lo hacia despacio, metiendo y sacando, sin llegar al tope, me apoyaba sobre ella y le decía, “Mira al cornudo de tu marido, ahí durmiendo su borrachera y la puta de su mujer ensartada por el culo” ella se movía mas cuando oía eso y me decía, “Que le jodan, que no se hubiera emborrachado”, se movía mas provocadoramente y eso hizo que de un solo estoque terminara de reventar ese culo tan grande.
    
    Ya no tan bajo le decía, “Vamos puta, mueve tu culazo, haz que mi rabo te llene de leche”, ella se movía con más fuerza y agarrándome bien a ella, empecé a empotrarla en todos los sentidos, porque hasta movíamos la mesa, se oía de tal manera, que Pedro entre balbuceos preguntaba que pasaba y ante la estupefacción de su mujer yo le decía, “Estoy reventando el ...
    ... culo de la puta de tu mujer”, el de forma inconsciente decía párteselo bien a esa hija de puta.
    
    Mª Ángeles con voz normal y muy cachonda me dijo, “ya has oído al cornudo, pártemelo bien”, la empotraba al máximo y ella ahora gemía bien a gusto y se había animado, porque le decía a su marido, “Que animal que es, me esta destrozando el culo Pedro” y así seguimos hasta que me empecé a correr y ella al sentirme se corrió también. Lo que mas me alucino fue que al sacar mi rabo de su culo, ella cogió parte de la corrida en sus dedos, se acerco a pedro y le dijo, “Toma cabrón, tu parte” Pedro lamio como un bebe y ella puso cara de satisfacción.
    
    Nos fuimos a su baño, esta vez si vi su gran habitación, nos bañamos en una ducha amplia y quise seguir, pero ella me dijo que mejor no, que no fuera a ser que Pedro se levantara. Me vestí y me acompaño a la puerta, llevaba solo un albornoz. La tentación era muy grande y empecé a meterla mano de nuevo, ella con lujuria me dijo, que me quedara quieto que me haría una mamada y por ese día ya estaba bien. Se agacho, me desabrocho el pantalón y se puso a hacerme una mamada perfecta. El único problema que al haberme corrido, me costaba mucho poder correrme de nuevo. Por lo que ella me pidió que me hiciera la paja y cuando estuviera a punto la avisara.
    
    Empecé a hacerme la paja, mientras ella se abría el albornoz, se sentaba en la silla de la entrada y estirando sus piernas, abriéndolas bien para mí, se pajeaba conmigo. Era cachondísimo verla ...