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Cogiendo a la mujer de mi padre
Fecha: 06/02/2022, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
... abrió los ojos como huevo frito. “¿Qué vas a hacer?, cerdo hijo de puta” Dos bofetadas dejaron marcada su cara. Llorando abrió la boca y la comenzó a chupar. “Chupa bien puta, porque te voy a hacer mierda” La tuve unos 10 minutos chupando. Ya no lloraba, pero tampoco hablaba. Sin soltarle el pelo en ningún momento, la hice parar. Le saque la bata y la comencé a mirar fijamente a los ojos. Ella no me mantenía la mirada. Le arranque el corpiño y la bombacha. Ella temblaba de miedo. “No me lastimes, por favor, no me lastimes” me decía “Tremenda puta y pedís que no te lastime. Hace caso y veremos si no te lastimo. Levanta todo y vamos a mi cuarto.” Ella levanto lo que quedaba de su ropa y caminaba delante de mí hacia mi cuarto. Llegando, quiso escapar, pero la agarre, la metí en mi viejo cuarto y le di una trompada en el estómago. “Entendelo, te voy a hacer mierda si seguís jodiendo” La tiré en la cama y metí dos dedos en su concha, que estaba seca. Le metí los dos dedos en la boca, y luego en la concha. Levanté sus piernas y se la comencé a meter. Si bien mi verga no es muy larga, 17 cm si es bastante gorda. Costaba que entre. Cuando entro un cuarto, la metí hasta el fondo. Ella gritó de dolor. Con mis manos apretaba sus pezones y los giraba. Ella miraba para un costado. Los giré más hasta que gritó de dolor “Mirame a los ojos, no lo haces y te voy a provocar más dolor” le dije. Ella me miraba con cara de pánico. Seguramente nunca imaginó que ...
... podía pasar esto. Estuve un rato así, bombeando con fuerza hasta que acabé en su interior. Me salí y puse mi verga en su boca para que la chupe. Ella, sin opción, lo hizo. Mi excitación y odio era tal, que nunca se bajó mi verga, seguía firme. La puse boca abajo, y entendió lo que venía “No por favor, te pido por favor, nunca lo hice por allí, por favor, piedad” “Tenés dos opciones: te lo abrís vos metiéndote dedos, o te lo desgarro de una” “Piedad, te pido por favor” Un golpe en los riñones, la calló. La arrastré hasta el borde de la cama y sus piernas colgaban, las separe y cuando me aprestaba a metérsela, ella sola metió un dedo y comenzó a abrirlo. “Si pensas que con eso basta, te equivocas, pero es tu decisión” le dije. Automáticamente mojó tres dedos de la otra mano y se los metió en medio de quejidos de dolor. Los comenzó a mover y unos minutos después increíblemente, empezó a gemir. “Ah, bueno, parece que te gusta jugar con tu culo. Sos muy puta. Entonces me vas a pedir por favor que te rompa el culo” Ella gemía fuerte, respirada agitada. “Por favor, rómpeme el culo, pero no me lastimes” Escupí mi verga, la acerque a su orto, y la clavé de una hasta el fondo. Ella gritó desesperada de dolor. Sin esperar, comencé a meter y sacar. Vi que salía con sangre, la había desgarrado. Eso me excitó aún más y aumenté en velocidad y fuerza mis envestidas. Ella no paraba de gritar y llorar. Pedía por favor que la suelte. Solo recibía golpes en su ...