1. Mi nueva mamá


    Fecha: 10/02/2022, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... producirme bastante dolor, la destapé y de dije bajito
    
    - Me haces daño!
    
    - Debería de arrancártela de un mordisco
    
    Entonces se levantó y puso un pié a cada lado de mi cadera y se agachó en dirección de su coño a mi pene, mientras se abría con una mano el coño y puso la boca mojada de su vagina contra la punta de mi glande, lo mojó mientras yo permanecía inmóvil y se agachó despacito para introducírselo en el interior de la cavidad vaginal, lentamente, se podían notar los pliegues mojados de su vagina acariciando cada milímetro de mi capullo, hasta que se dejó caer para metérselo hasta lo más profundo, ahí se quedó quieta.
    
    - Es como el de mi mamá?,..o ella tiene el coño mejor que yo?
    
    Por supuesto que no contesté, aunque pensé, (el tuyo está muy bueno y apretado pero el de tu mamá, es como un higo maduro y dulce) me quedo con los dos, si tengo que elegir.
    
    No habían pasado unos segundos cuando empezó a cabalgar mi polla con su joven coño, y empezó a correrse otra vez. Mi hermanastra tiene una gran facilidad de tener orgasmos, no creía que existieran tales mujeres, pero ella me mostró que sí.
    
    Su vagina se contraía en un fuerte orgasmo, mientras yo todavía no había empezado a llenar de esperma todo mi ...
    ... almacén, entonces se desclavó chorreando y se puso de espaldas a mi, con el culo en pompa, me acerqué por detrás y la agarre como a un perrito a una perrita, le introduje el pene hasta lo más profundo de su coño y empecé a bombear, al ver entrar y salir mi pene en el agujero de su vagina con el ano abierto como pidiendo que lo folle también, me puso en el punto de orgasmo, y empecé a soltar leche, intenté apartarme para no correrme dentro pero ella apretó para que no la sacara e inyecté mi primer chorro a presión contra su matriz, con los dos cuerpos apretados uno contra otro, moví un poco para soltar los siguientes chorros de la eyaculación mientras ella empezó a correrse otra vez, apretaba y aflojaba, rítmicamente sus músculos vaginales, con fuerza, más rápido que las contracciones de mi pene, que empujaban los chorros de leche en su interior, como sorbiendo la lechada, tragándola hacia el interior de su caverna.
    
    Nos quedamos dormidos todos untados de leche y de fluidos, incluso las sábanas empapadas, al amanecer se fue hacia su cama con dándome un beso en el pene.
    
    El día siguiente, mamá se me acercó cuando nadie la oía y me dijo al oído
    
    - Anoche que te pasó?, ..que lo dejaste todo perdido.
    
    - Soñé contigo mamá 
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