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Mi hermana Ana, su amiga y yo (Parte 2)
Fecha: 12/02/2022, Categorías: Incesto Autor: jess barber, Fuente: CuentoRelatos
Ana, mi hermana, se alejó por un momento, fue por un par de condones a su habitación, se desnudó por completo, igual que yo, y se me echó encima, su cuerpo se derretía como mantequilla sobre el mío. La puerta del departamento empezó a sonar en el peor momento posible. -¡Maldición! ve a ver quién es, no puedo dejar que nadie vea este volcán en mi cara -se levantó y se fue a su recamara. Corrí por mis pantalones, la puerta insistía demasiado. -¡Ahora voy! -grité mientras me abrochaba el pantalón. Abrí la puerta y para mi sorpresa del otro lado de la puerta se encontraba Natalia, no pude evitar notar sus apretados jeans que delataban su gran… trato de no pensar en eso, pero parece que mis sueño se hace realidad, sobre todo con ese revelador escote. -¿Está Ana? -me preguntó, lamentablemente estaba tan hipnotizado que le veía todo menos sus ojos, ella lo notó- Es decir, no la busco a ella, solo pasaba por aquí y tengo la boca muy seca- se relamió los labios -me regalarías un vaso de agua. No soy muy inteligente, pero era obvio lo que quería, es decir, probablemente venía por ella para ir a la fiesta, pero después ¿me dice que no viene por mí hermana? La dejé pasar y fui por un vaso con agua. Ella estaba sentada a un lado mío en el sofá, mientras yo veía sus húmedos labios tomar el agua, yo no entendía como esto podía estar sucediendo, hasta que por un segundo bajé mi vista y noté una gran erección, de la que por cierto, me enorgullece su tamaño, ¿era ...
... eso?¿por eso ya no se interesó en mi hermana? Inmediatamente me acomodo para disimular, pero me era imposible ocultarlo, de seguro ella disfrutaba mi vergüenza porque escuché una pequeña risa. Luego de un incómodo silencio, sentí su mano en mi muslo. Mi cara volteó en dirección a sus ojos, de un momento a otro la tenía sentada encima de mí, besándome como una loca, sentada sobre mí bulto. Ella lamía mis labios, jugaba con mi lengua mientras despeinaba, más, mi cabello. Puedo sentir sus pechos pegados a mí, su calor, su sudor. Ella bajo sus besos a mi cuello. -Natty -dije totalmente excitado- ¿aun duermo? -Prepárate perra, estoy a punto de cogerte, como nunca te lo han hecho -murmuró Natalia. Al parecer este era el sueño de cualquier pervertido, una sexy ninfómana, la diferencia es que, estoy despierto y no me considero pervertido… en público. Empecé a responder cada uno de sus besos con unos más salvajes, los dos luchábamos por el control, pero definitivamente perdí, perdí en cada intento, cada vez que estaba sobre ella, lograba estar sobre mí y hacer que cada movimiento sea aún más caliente que el anterior. Me rendí, ella empezó a acariciar mi pecho desnudo, incluso jugó con mis pezones, mientras su cadera bailaba para causar una sensacional fricción en nuestros juguetitos. -¿Estás listo, Marco? -me preguntó seductoramente, mientras su lengua paseaba por mi oreja derecha. Sus manos bajaron aún más y se encontraron con la punta, de mi pene, que sobresalía de mi ...