Postre de fin de año
Fecha: 12/02/2022,
Categorías:
Infidelidad
Autor: CHICHIMECAME, Fuente: CuentoRelatos
Después de la locura sexual en la que se había convertido mi vida y la de mi esposa hubo un lapso sorprendentemente largo en que la rutina azoto nuestro matrimonio, pasaron varios meses en los que las cosas se pusieron raras, no estábamos bien, nos distanciamos mucho y aunque no me faltaba a que atribuirlo, la verdad es que no sabía lo que realmente estaba pasando, Lan (Laura) estaba distante la mayor parte del tiempo, distraída, irritable en ocasiones y en otras muy sensible, hablaba muy poco conmigo y eran escasos los momentos en que lo pasábamos bien, ese comportamiento no era exclusivo para mí aun que si más notorio, pero en general así era con todo mundo, no se debía a un estado emocional derivado de su periodo o incluso algún embarazo (ya no puede embarazarse) y de una en una fui descartando opciones hasta que en mi cabeza solo tenía la duda de si mi esposa se había enamorado del vecino que ya hacía mucho tiempo que no sabía de él (eso me consta) y tal vez eso era la causa de su comportamiento.
Las cosas empeoraban cada día, se metió mucho en su trabajo, en casa dormía todo el tiempo, empezó a salir más con sus amigas, tomaba demasiado y llegaba muy tarde, aunque quisiera pensar que tenía un amante tenía la certeza de que no era así pues siempre sabía dónde estaba y con quienes, a pesar de eso si hubo algunas sorpresas, por ejemplo está aquella ocasión en que saliendo del trabajo se fue a comer con sus compañeras de oficina y regreso a casa en la madrugada casi ...
... al amanecer cayéndose de borracha al grado que tuve que salir por ella porque no podía abrir la puerta, no habíamos tenido contacto desde las 11:30 de la noche aproximadamente, después de esa hora ya no entraron las llamadas y supuse que se quedó sin pila su celular así que tuve que esperar a que llegara, el punto es que la tome por la cintura y pase su brazo por mi cuello, deje su bolso en el sillón de la sala y la lleve prácticamente cargada hasta la habitación, la acosté en la cama y le quite los zapatos, regrese a la sala a inspeccionar su bolso y revisar su celular el cual si tenía pila pero lo había apagado intencionalmente, de cualquier forma no encontré nada, regrese a la habitación y antes de acostarme pensé en quitarle la ropa para que durmiera cómodamente.
Ese día llevaba un vestido color capuchino que le llega a medio muslo, algo entallado de manga larga, recto de la parte de arriba dejando descubiertos sus hombros y la parte superior de su pecho y cuello, obviamente sin tirantes, al levantarle el vestido me encontré con la sorpresa de que no traía nada de bajo (siempre usa tanga o calzones sin excepciones), a pesar de que yo sabía que podía pasar algo en algún momento después de todo lo que hemos vivido, honestamente me sorprendió mucho, termine de quitarle completamente el vestido para comprobar mis sospechas y si, tampoco traía sujetador, comencé a imaginar muchas cosas viéndola ahí desnuda y no pude evitar una erección, sabía que no traía su ropa interior ...