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Mi amigo Mario y yo
Fecha: 18/02/2022, Categorías: Confesiones Autor: Karenorj, Fuente: CuentoRelatos
... inmediatamente le respondí, - no es que me molestara, es que no puedo estar segura que seas tú, tal vez sea otra persona y me estés engañando- juntos reímos, el me pregunta si quiero verificar que es el, a lo que yo le respondo que sí; para ese momento yo estaba congelada de los nervios, sabía que él me iba a tomar y hacer conmigo lo que él quisiera, y yo sabía que me iba a dejar, lo deseaba mucho. Él se acerca a mi estamos frente a frente y pone sus manos en mi cintura y me da un giro de 180 grados, quedando mi espalda en su pecho, en eso siento como esa verga se acerca a mis nalgas, y él pone sus manos en mi cintura, hacía que cada vez pegara más mis nalgas hacia él, sentía como si verga fuera más grande de lo que había visto en las fotos, aunque de por medio estaba mi tanga, mi pantalón de dormir y él tenía su ropa interior y un pantalón deportivo, se alcanzaba a sentir el calor y el tamaño de su verga en mis nalgas, mientras lo acerca me pregunta, - ahora si me crees- yo empiezo a mover mi cola y le digo – y yo te puse a si solo con una foto, el no responde nada, pero su mano empieza a subir por debajo de mi blusa mientras yo sigo moviendo mi culo sobre su verga, cada vez la sentía más dura, sus manos llegaron hasta mis tetas, aprovechando que yo no tenía puesto más que una blusa, las comenzó a apretar y yo ya sentía que estaba muy mojada, gire mi cabeza buscando su cara, quería ya sentir algo de el en mí, él lo entendió y mientras él seguía acariciando mis tetas y ...
... sintiendo en mis nalgas su verga, nos dimos un beso, de esos que sabes que lo que viene son orgasmos, mientras nos besábamos en esa incómoda posición, mande mi mano a su pantalón la metí dentro, para palmar con mis propias manos ese enorme verga que había visto en la foto, comprobé que los dos estábamos muy calientes cuando sentí la punta demasiado húmeda, sabía que la tenía meterla ya en mi boca, quería sentirme atorada con esa verga en mi garganta y el sabor de sus luidos en mi boca, así que no lo pensé más, y me gire nuevamente me arrodille frente a él, baje su pantalón y ropa interior al mismo tiempo. Sabía que teníamos poco tiempo, que en cualquier momento podían llegar Juan y Catalina, así que no perdí más tiempo, y cuando tuve su erecta grande y húmeda verga frente a mi cara, empecé a pasar mi legua por la punta, el reaccionaba con suaves gemidos que no podía disimular, mientras con mi mano la sostenía, empecé a pasar mi legua desde abajo hasta la punta desde la raíz, el trataba de meterla en mi boca y yo también quería hacerlo pero me gustaba sentir su ansiedad y ganas, pero no resistí mucho, por fin la metí en mi boca, la sentía llena sin haberla metido por completo, mi corazón palpitaba a mil, mientras el con sus manos intentaban empujar mi cabeza hacia él, yo no hacía mucha resistencia, se la mamaba tan delicioso, que la incomodidad de sentirla en mi garganta me generaba más placer y excitación, así estuve, metiéndola y sacándola de mi boca por unos minutos, hasta ...